El peso cerró a media semana sobre máximos de dos meses y medio. Si bien el miércoles hubo un buen ánimo en los mercados externos, especialistas destacaron la solidez de los indicadores económicos domésticos como uno de los factores que han soportado la reciente apreciación de la divisa.

El tipo de cambio spot cerró ayer en 13.1423 pesos por dólar, lo que significó un avance de 0.15%, su mejor nivel desde el 3 de mayo y seis sesiones de ganancias.

En lo que va de julio, el peso registra un rendimiento de 1.47%, contra la depreciación de 0.6% del real brasileño o la caída de 3% del euro.

Detrás del avance del peso están los indicadores económicos domésticos, dijo Salvador Orozco, estratega de Tipo de Cambio y Renta Fija de Santander.

El que sigamos viendo una acumulación de reservas, alzas en los precios del petróleo y expectativas de crecimiento para Estados Unidos por encima de 2% sigue soportando el avance de la moneda nacional, dijo Orozco.

En las últimas semanas, los temores de una desaceleración económica se han exacerbado en el exterior, pero empieza a haber una diferenciación entre México y el exterior , agregó el analista.

Asi, en lo que va del año, el peso acumula un rendimiento de 5.9% contra la depreciación de 5.3% del euro.

Si bien hay riesgos externos para el peso, Orozco espera que en los siguientes días se mantenga la tendencia positiva, pero que sea a finales del año cuando rompa sólidamente las 13.00 unidades.

En los siguientes días, podría romper las 13 unidades, pero no como tendencia. Será hasta noviembre cuando esto suceda y el peso busque su objetivo de cierre de año entre 12.80 y 12.50 unidades por dólar, explicó.

Lo anterior estaría condicionado a qué tanto se desacelere la economía de Estados Unidos.

Mientras que el principal socio comercial de México mantenga un crecimiento económico superior a 1.5%, no debería haber riesgos para el peso, sino todo lo contrario , concluyó el estratega de Santander.

La continua entrada de flujos extranjeros, principalmente al mercado de deuda, se ha fortalecido; en un contexto en el que algunos países emergentes han comenzado a unirse a la tendencia de bajas en las tasas de interés, como es el caso de Brasil, fortaleciendo el atractivo de México, explicaron fuentes del mercado.

Lo anterior se reflejó en el alza de la tasa del bono mexicano a 10 años que se ubicó ayer en 5.13%, dos puntos base por encima del cierre del martes, según datos de Valmer, producto de una mayor demanda.

La pendiente de la curva, que es la diferencia entre la tasa del bono a 10 y dos años, ascendió a 49 puntos base.

Al respecto, Alberto Ades, estratega de Renta Variable y Mercados Emergentes de Bank of America Merrill Lynch, dijo que están viendo clientes muy enfocados en extender posiciones largas en duración, saliendo de la parte corta y extendiéndose a lo largo de la curva .

BMV REGISTRA TOMA DE GANANCIAS

En la sesión de ayer, el principal índice de la Bolsa Mexicana de Valores perdió 1.27% a 40,747.47 puntos.

Lo anterior después de que el principal índice del mercado mexicano el IPC superara los 41,000 puntos.

La BMV se encuentra en máximos históricos debido a que las estrategias internacionales califican al mercado mexicano como la mejor alternativa de América Latina, indicaron analistas.

Somos, prácticamente, el mercado a nivel internacional que mayor rendimiento en dólares ha ofrecido y es una muy sana y justa toma de utilidades , dijo Carlos Ponce, director de análisis y estrategia bursátil de Ve por Más.

ana.valle@eleconomista.mx