El cobre subió este viernes alentado por la debilidad del dólar, aunque las preocupaciones acerca de la salud de la economía estadounidense continuaban después de unos datos laborales que no alcanzaron las previsiones.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) cerró a 9,099 dólares la tonelada desde el cierre del jueves a 8,920 dólares.

El metal llegó a disminuir al mínimo en la jornada de 8,932 dólares tras los datos del Gobierno que reflejaron que la economía estadounidense creó muchos menos puestos de trabajo de lo previsto.

"Se suma a todos los temores que hemos visto después de las últimas semanas de datos malos de Estados Unidos, Europa y China", dijo en Credit Agricole la analista Robin Bhar.

"Obviamente no es bueno para un metal industrial o unos mercados que quieren ver crecimiento. Da una sensación de declive del impulso", añadió.

El euro ganaba al máximo en un mes contra el dólar luego de que Grecia dijo que la inspección de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) al país concluyó positivamente. Las bajas del dólar hacen que los metales sean más baratos para los tenedores de otras unidades.

Las compras físicas también ayudaron, mientras los inversionistas asiáticos reabastecían suministros aprovechando una brusca baja de valores el jueves.

El estaño se vendió a 26,400 dólares desde un cierre de 26,600 dólares el jueves.

El plomo cerró a 2,432 dólares por tonelada desde el último cierre a 2,404 dólares.

El níquel cambió de manos a 22,800 dólares frente a 22,550 dólares.

El aluminio terminó a 2,637 dólares desde 2,616 dólares.

El zinc se negoció a 2,258 dólares frente a 2,220 dólares la tonelada.