NUEVA YORK.- El dólar cayó frente al euro y el yen el miércoles, después que la Reserva Federal reiteró su promesa de mantener las tasas de interés en niveles bajos por un período prolongado y ofreció un tono cauteloso sobre la economía de Estados Unidos.

Las bajas tasas de interés en la primera economía mundial, actualmente cercanas a cero, reducen el atractivo de los activos denominados en dólares, especialmente cuando la economía global comienza a recuperarse y otros países desarrollados empiezan a subir sus tasas.

En un comunicado al finalizar su encuentro de dos días, la Fed redujo su evaluación sobre el ritmo de la recuperación económica, destacando la debilidad en algunos sectores, y emitió una nota de cautela sobre la volatilidad de los mercados financieros por los problemas de deuda en Europa.

"Es bajista, no se puede esperar un alza de tasas en el futuro cercano", dijo Michael Woolfolk, estratega de BNY Mellon en Nueva York.

"La Fed está preocupada por las amenazas al crecimiento, no por las amenazas de la inflación. Cuanto más tiempo la Fed arroje la pelota para adelante, menos positivo es esto para el dólar", agregó.

Los futuros de las tasas de interés implican que el mercado estima que la Fed no subirá las tasas sino hasta mediados del próximo año.

El euro tocó máximos de sesión frente al dólar a 1.2344 dólares, según datos de la plataforma electrónica EBS. Al cierre del mercado en Nueva York, subió 0.4% a 1,2313 dólares.

Eso fue un enorme cambio en la tendencia del euro, que se negoció a la baja más temprano en la sesión al persistir las preocupaciones sobre la viabilidad del sistema bancario de la zona euro.

La noticia respecto a que los préstamos a los bancos de Portugal desde el Banco Central Europeo se duplicaron en mayo a un récord de 35,800 millones de euros (48,030 millones de dólares) resaltó la dependencia de los bancos en el BCE.

Frente al yen, el dólar cayó a mínimos de sesión, a 89.73 yenes para cerrar luego con una baja de 0.6%, a 89.88 yenes.

Cifras que mostraron que las ventas de nuevas casas unifamiliares en Estados Unidos se derrumbaron más de lo esperado a un mínimo récord en mayo, tampoco ayudaron al dólar.

En general, los comentarios de la Fed, reflejando la promesa de dinero barato, fortalecieron el apetito por el riesgo e impulsaron a monedas más riesgosas como el dólar de Nueva Zelanda y el australiano.

La libra, en tanto, extendió sus ganancias luego de que las minutas de la reunión de junio del Banco de Inglaterra mostraron una inesperada división, con el miembro Andrew Sentance votando por un incremento de 25 puntos base en la tasa de interés.

La libra subió a un máximo de seis semanas contra el dólar a 1.4975 dólares, para finalizar con un alza cercana al 1%, a 1.4953.