El peso alcanzó niveles previos a las elecciones presidenciales del 1 de julio, cuando cotizaba en 19.70 unidades por dólar, lo cual fue impulsado por el nerviosismo sobre el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), así como por la expectativa de mayores alzas en la tasa de la Reserva Federal (Fed).

El tipo de cambio cerró en 19.5465 pesos por dólar en operaciones interbancarias a la venta, con respecto a las últimas transacciones del martes (19.2920 pesos), resultó una caída de 1.32%, o 25.45 centavos.

En operaciones electrónicas, a las 7 de la noche, la paridad registró un precio de 19.5942 pesos por dólar, frente al cierre previo (19.5465 pesos), representó una depreciación de 0.24 por ciento.

De las más golpeadas

El peso mexicano es una de las monedas más golpeados de los países emergentes en lo que va de este mes, tras registrar una pérdida de valor de alrededor de 4.26%, esto es una contracción de 79.75 centavos.

El peso colombiano es la moneda que más ha perdido al caer 6.50%, seguida por el yuan chino tras presentar una baja de 1.12 por ciento.

El subdirector de estrategia de tipo de cambio de Banorte-Ixe, Santiago Leal, comentó que el tipo de cambio peso-dólar seguirá operando con volatilidad, con posibilidades de que siga depreciándose.

Mencionó que el peso es presionado por factores tanto internos como externos. La parte local es explicada por la incertidumbre sobre el futuro del aeropuerto y la calificación de la deuda de Pemex, mientras que en lo externo el peso es debilitado por el pronóstico de mayores aumentos en la tasa de la Fed.

Agregó que una vez que el peso supere el precio de resistencia de los 19.70 por dólar, las cotizaciones podrían alcanzar sin ningún problema los 19.80 pesos por billete verde.

El analista económico senior de CIBanco, James Salazar, adelantó que otros elementos que están contribuyendo a la depreciación del peso  son la guerra comercial que existe entre Estados Unidos y China, además del tema de la caravana migrante.

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