General Motors Co bajó este miércoles su pronóstico de ganancia para 2018 por mayores costos del acero y el aluminio tras los aranceles impuestos por el Gobierno del presidente estadounidense Donald Trump, lo que hacía caer con fuerza sus acciones en las operaciones previas a la apertura del mercado.

El mayor fabricante de automóviles de Estados Unidos dijo que podría compensar parcialmente los mayores costos de las materias primas y el efecto desfavorable de las fluctuaciones cambiarias en Brasil y Argentina, pero que éstos tendrían un impacto neto de alrededor de 1,000 millones de dólares en los resultados de la compañía en 2018.

Anteriormente, GM había calculado que esos costos totalizarían alrededor de 500 millones de dólares.

El jefe financiero de GM, Chuck Stevens, dijo a periodistas que el fabricante de automóviles tuvo un "desempeño sólido" en el segundo trimestre, "a pesar de algunos contratiempos bastante significativos que se han acumulado durante todo el año".

La mayoría de los costos adicionales se han registrado en América del Norte, agregó Stevens.

"Tenemos algo de trabajo que hacer ahí", destacó.

El fabricante compra la mayor parte del acero que requiere a productores estadounidenses, que han elevado los precios en reacción a los aranceles impuestos por Trump a principios de este año.

Las ventas de GM en Estados Unidos tuvieron un buen desempeño en el segundo trimestre y las entregas a los concesionarios aumentaron un 4.6% en comparación con el mismo periodo de 2017.

A pesar de los aranceles, Stevens dijo que la reciente reforma fiscal en Estados Unidos y el bajo nivel de desempleo deberían ayudar a mantener las ventas de vehículos nuevos en toda la industria en un nivel fuerte, ya sea algo por debajo o en el mismo nivel de 2017.

"No esperamos (que los aranceles) impacten a la industria de Estados Unidos en 2018", sostuvo. "Hay mucha incertidumbre en este momento sobre lo sucederá después de 2018". 

erp