Deutsche Bank, el mayor banco de Alemania, confía en volver a repartir dividendos en el 2022, según indicó su director ejecutivo, Christian Sewing.

El directivo destacó los “progresos significativos” del banco en su plan de transformación, anunciado el pasado verano, y que contempla el recorte de 18,000 empleos y un ajuste de 6,000 millones de euros en los costos para el 2022, a pesar de que el entorno de bajos tipos de interés en la zona euro dificulta cumplir las metas de rentabilidad de la entidad.

En una presentación realizada este martes, Deutsche Bank confirmó sus objetivos de costos para el 2019, 2020 y 2022. De este modo, la entidad espera que su base de costos sea de 21,500 millones de euros este año, con la meta de bajarla a 19,500 millones de euros en el 2020 y llegar a 17,000 millones para el 2022, lo que supone un recorte de casi 6,000 millones de euros respecto del 2018.

Bajas tasas afectan

Por otro lado, la entidad alemana admitió las dificultades que representa para su objetivo de rentabilidad sobre activos tangibles (RoTE) de 8% después de impuestos para el 2022 la existencia de “vientos en contra externos”, señalando en particular el entorno de bajas tasas de interés en la zona euro.

En este sentido, el banco implementó una serie de medidas para compensar las bajas tasas de interés, incluyendo el crecimiento de los préstamos, la transferencia selectiva de las tasas negativas, la optimización de las reservas de liquidez, así como aprovechar el sistema de niveles introducido por el Banco Central Europeo.