La tenencia de deuda gubernamental mexicana en manos de extranjeros cayó 11.68% en el 2020, con datos al 30 de diciembre, de 2.148 billones de pesos a 1.897 billones de pesos, una baja de 250,928 millones de pesos.

“La fuerte salida de flujos de instrumentos gubernamentales mexicanos, se explica principalmente por el impacto de la pandemia, sobre todo en el primer semestre, los inversionistas liquidaron posiciones con un perfil más especulativo, lo que afectó los bonos de mercados emergentes incluido México.

Llama la atención que la mayor salida se registró en los instrumentos de largo plazo, lo que refleja el nerviosismo de los inversionistas”, explicó en entrevista, Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero de la firma mexicana de asesoría de inversiones Black Wallstreet Capital.

En bonos, que representan el 87% del monto total de los instrumentos a 1.659 billones de pesos al 30 de diciembre del año pasado, la baja fue del 10.50% respecto a los 1.854 billones de pesos reportados al cierre del 2019.

Los meses más complicados para la renta fija mexicana fueron marzo y abril, ante la rápida escalada del Covid-19. En dicho periodo la tenencia en manos de residentes foráneos bajó en 287,785 millones de pesos, mientras que en términos porcentuales la caída en el tercer mes del año fue de 7.62%, y el mes siguiente de 6 por ciento.

No obstante, mientras que en octubre el indicador tocó su menor nivel del año a 1.7522 billones de pesos, para noviembre se registró una entrada importante de flujos a la renta gubernamental mexicana, con un incremento de 7.94% a 1.891 billones de pesos, es decir 139,125 millones de pesos más que el mes anterior.

“Para los últimos meses del año se observó recuperación en los flujos, lo que contribuyó fuertemente a la apreciación del peso mexicano y la disminución de las tasas de interés locales, se esperaría que en el corto plazo el mercado de dinero se mantenga estable ante la expectativa de dos recortes adicionales por parte de Banco de México, aunque hay que poner mucha atención a los pronunciamientos de las calificadoras sobre Pemex y la deuda soberana entre el primer y segundo trimestre de este año”, dijo el analista.

En diciembre, disminuyó la entrada de capitales a este activo, pues tuvo un incremento de 0.32%, en comparación con noviembre.

Tasa todavía es atractiva

El año pasado el Banco de México disminuyó la tasa de interés de referencia en 300 puntos base, de 7.25 a 4.25%, aunque analistas consideran que dado el entorno actual de políticas monetarias laxas alrededor del mundo, el rendimiento que ofrece el papel mexicano es todavía atractivo.

“Las tasas se encuentran en niveles extraordinariamente bajos en el mundo desarrollado, y que pese a los constantes recortes en la tasa de referencia por parte de Banxico; las tasas de interés de los papeles gubernamentales de deuda mexicana se encuentran entre las más elevadas del mundo; más aun considerando que México mantiene grado de inversión en un entorno de disciplina fiscal, algo que pocas economías del mundo pueden presumir”, dijo en un reporte para inversionistas, Alejandra Marcos, directora de Análisis de Intercam.

“La deuda mexicana se caracteriza por ser muy atractiva para los inversionistas internacionales, esta característica debería mantenerse”, acotó Jacobo Rodríguez.

claudia.tejeda@eleconomista.mx