La emisión de bonos con rendimientos altos y baja calificación crediticia, conocida como deuda de alto rendimiento, se incrementó 129% en América Latina en el segundo trimestre del año a 8,841 millones de dólares respecto a los 3,860 emitidos en el primer trimestre del 2020, según un análisis de Moody’s Investors Service.

“La emisión de deuda de alto rendimiento continuará apoyando la liquidez de las compañías y su administración de pasivos mientras la crisis del coronavirus debilita el desempeño económico de los países”, señaló la agencia calificadora.

Estos activos, conocidos en inglés como high yield debt, son instrumentos de deuda corporativa que dan un rendimiento alto, pero tienen una calificación baja, igual o inferior a BBB, adecuados para operadores con alta tolerancia al riesgo, de acuerdo con Principal.

“La emisión se reanudó en el II Trim20 después de prácticamente nula actividad en febrero y marzo”, según Moody’s, que afirmó que la gestión responsable y el fortalecimiento de liquidez de las empresas seguirá siendo el principal impulsor de los emisores de deuda en los próximos trimestres.

El estudio, que incluyó a 95 compañías de América Latina reveló que México es el principal emisor de este activo tras el ajuste a la calificación que tuvo en abril Petróleos Mexicanos, cuya calificación se rebajó a Ba2. Incrementó su participación de 3% en marzo, al 42% al segundo trimestre y por número de corporaciones contribuyó con 10 por ciento.

Mayor nivel de cinco años

A nivel mundial, la deuda de alto rendimiento corporativo en el segundo trimestre del año llegó a 164,334 millones de dólares, un alza de 23% respecto a lo emitido en el primer trimestre del año que fue de 133,335 millones de dólares, el mayor monto en un lustro, mientras que a tasa anual creció 36%, a decir de Refinitiv, que según uno de sus informes, “se reportó un mes récord para la deuda de alto rendimiento global en enero (65,000 millones de dólares emitidos) y en Estados Unidos en junio (48,500 millones de dólares)”.

Fue el primer semestre más fuerte en emisión de estos activos desde 2014. Tan solo en Estados Unidos la emisión de deuda de alto rendimiento se incrementó 61% en los primeros seis meses del año, y contribuyó con el 67% total de la actividad, en comparación con el 51% del mismo periodo, pero del 2019.

Riesgo por recesión

Sunita Kara, Senior Portfolio Manager de Global High Yield de la firma británica Aviva Investors advierte que el mayor riesgo para los emisores de deuda de alto rendimiento es el riesgo de la recesión, que puede hacerse presente en el corto plazo.

La pandemia por el Sars-Cov-2 ha prendido las alarmas sobre la economía debido a los confinamientos y el desplome en la demanda global, según el Banco Mundial, el PIB global caería 5.2% este año.

Kara dice que BofA Merrill Lynch ha prevenido que dada la fuerte contracción económica por la pandemia, incluso en los bajos niveles actuales de endeudamiento (cerca de cuatro veces el EBITDA en firmas) podrían ser suficientes para crear dificultades financieras y la posibilidad del impago para los emisores de deuda de alto rendimiento.

“A pesar de que no hay garantías, particularmente dada la incertidumbre sobre la duración de esta crisis sanitaria y el shock económico que ha desencadenado, los inversionistas pueden ver hacia atrás en este periodo como un punto de entrada atractivo para el high yield”, expresó la especialista en una nota para inversionistas.

claudia.tejeda@eleconomista.mx