El 2013 fue el segundo peor año para el sector de la vivienda en México, después de 1995, afirmó Germán Ahumada, presidente de Consorcio ARA.

Vaticinó que este año, pese al optimismo de las autoridades, las desarrolladoras de vivienda que quieran emitir certificados bursátiles podrían enfrentar algunas complicaciones.

Lo anterior como resultado de la impresión que dejen ante los inversionistas las grandes constructoras de conjuntos habitacionales (GEO, URBI y Homex), si es que consiguen el concurso mercantil.

Sin embargo, eso sólo impactaría a las empresas que deseen colocar deuda en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Ahumada destacó que los anuncios del gobierno federal para apoyar al sector dan seguridad.

Recientemente, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) informó que existen 30,000 millones de pesos para detonar inversiones en la industria.

Dicho monto se suma a 12,000 millones de pesos, presupuesto asignado para el programa de subsidios de la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi).

Afortunadamente, el gobierno reaccionó muy bien. Con las noticias de inversiones y planes de las autoridades estamos muy contentos, saben perfectamente bien la importancia que tiene la vivienda", sostuvo el empresario.

Crecerá

Estimó que este 2014, con todos las estimaciones realizadas por las autoridades, será mejor que el 2013 y por ello, en el caso de ARA, se espera un crecimiento de doble digito, que podría superar 10 por ciento.

Sobre el subsidio de 250 millones de pesos para la adquisición de tierra en zonas intraurbanas, Ahumada destacó que ese programa es una buena iniciativa, pero se tiene que distribuir de forma inteligente.

Tiene que ser para ciudades de cierto tamaño, porque en la ciudad de México hacer vivienda de los precios que hablan (400,000 pesos) no se puede’’, explicó.

El Presidente de Consorcio ARA, una de las pocas empresas públicas que reportó crecimiento durante el año pasado, enfatizó que más que la puesta en marcha del subsidio a la tierra, son importantes los convenios de desarrollo urbano firmados por la Sedatu con 167 municipios del país.

Para mí es importante porque se hablará en el mismo idioma; de manera federal se habla de densidad, verticalidad y otras cosas, pero llega uno a ciertos municipios y no siempre se pueden construir edificios’’, puntualizó.

ARA ya cuenta actualmente con líneas de crédito puente con bancos comerciales y de desarrollo (Bancomer, Banorte y un crédito sindicado de Sociedad Hipotecaria Federal), que en total suman 2,000 millones de pesos para su operación -aunque de esto quizás utilizará una cuarta parte-, destacó Ahumada.

El año pasado fue muy complicado para la banca y para los desarrolladores que teníamos que negociar; nosotros no tuvimos que reestructurar nuestro crédito sino recalendarizar y sí fue muy complicado , debido a que los bancos se vieron afectados por la situación de las empresas mencionadas, que se declararon en suspensión de pagos.

Consorcio ARA, a diferencia de las empresas emproblemadas que vieron caer su valor de capitalización en el mercado de valores en más de 80% en el último año, tuvo un incremento de 23 por ciento.

Analistas aseguran que ARA es la viviendera menos dañada de todas las que cotizan en el mercado accionario y con una perspectiva a futuro.

Incluso, no descartan la posibilidad de que la constructora de vivienda realice un Fideicomiso de Inversión en Bienes raíces (Fibra) con sus desarrollos comerciales, como un modo de hacerse de más recursos y la posibilidad de diversificar su negocio.

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