Después de las elecciones de Estados Unidos del 8 de noviembre, el tipo de cambio peso-dólar se ha desempeñado en un ambiente de alta volatilidad, alcanzando cotizaciones máximas históricas de 20.9475 pesos por dólar.

Entre el 8 y el 18 de noviembre, el peso mexicano registró una pérdida de valor de 11.76% frente al dólar estadounidense, lo que representa una depreciación acumulada de 2.1770 pesos, y alcanzó un nivel de cotizaciones de 20.5870 pesos por dólar.

Durante el 2016, el tipo de cambio presenta una devaluación de alrededor de 19.60 pesos por dólar, es decir, muestra una depreciación de 3.3750 pesos, luego de pasar de 17.2120 a 20.5870 pesos.

En operaciones internacionales, el tipo de cambio fue operado en 20.4419 pesos por dólar, que comparado con el cierre previo, implicó un apreciación de 0.7 por ciento.

Paliativo

El Banco de México (Banxico), en su papel de evitar futuras presiones inflacionarias como consecuencia de la depreciación del peso mexicano, tomó la decisión de aumentar la tasa de interés de referencia el pasado jueves 17 de noviembre.

En ese sentido, el instituto central aumentó su tasa de interés en 50 puntos para llevarla a 5.25 por ciento. Ése fue el tercer incremento que realiza de 50 puntos base, lo cual implica un aumento de 1.50 puntos. Los analistas del medio financiero están esperando otro incremento de hasta medio punto porcentual, mismo que sería motivado por la perspectiva del aumento de la tasa de interés de la Fed.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx