¿Punto de no retorno? La curva de tasas de interés de España se ha roto; de momento, no se ha invertido, pero está a punto de hacerlo. Es decir, la deuda a medio plazo paga lo mismo que a largo plazo. Esto revela el miedo de los inversionistas sobre si el país puede hacer frente a sus compromisos más inmediatos.

El rescate total a España, con el que tanto se especula, parece encontrarse a la vuelta de la esquina. La rentabilidad exigida a los bonos a partir de los tres años se sitúa en los mismos niveles que la de 10: en el entorno de 7.5 por ciento. Mientras, la de los dos años tampoco dista mucho de ello y ronda 6.6 por ciento. Lo lógico y habitual es que el mercado exija más interés a largo plazo que a corto, pues, de entrada, existe más peligro cuanto mayor sea el periodo al que se preste el dinero. Pero, como ya ocurrió primero en Grecia, después en Irlanda y por último en Portugal, la curva se ha aplanado y, previsiblemente, acabará por invertirse.

¿Qué significa esto? En este momento de gran inestabilidad, la norma clásica de la curva de tasas se rompe y las inversiones realizadas a plazos más cortos pueden tener la misma o, incluso, mayor remuneración. Que las rentabilidades en los plazos más cortos superen o igualen a las de los plazos más largos es una alerta roja: el mercado desconfía de la capacidad del país para hacer frente a sus vencimientos más próximos. Es cierto que en los plazos muy cortos, como las letras a tres y seis meses, es raro que se produzca un aplanamiento. El Tesoro ha vendido los títulos con tasas de interés de 2.4% a tres meses y de 3.7% a seis.

La situación que se vive en la actualidad en el mercado de deuda español ya fue experimentada por otros países que incluso fueron testigos de cómo los tasas a corto y medio plazo superaban a los de largo. La solución para muchos de ellos pasó por el rescate, pero no todos corrieron la misma suerte. Esto lleva a pensar que España puede que no sea intervenida.

El cartucho que todavía tiene España es solicitar al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera que adquiera la deuda en el secundario que el BCE se niega a adquirir. La intervención del fondo de rescate en el mercado de deuda se estudia desde mediados de junio, cuando la petición de ayuda de España para la reestructuración de la banca disparó la desconfianza de los inversionistas.

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