Los precios del petróleo subieron el lunes, debido a que los temores por los efectos económicos generados por el brote de coronavirus en China fueron contrarrestados por expectativas de que nuevos recortes de producción reduzcan la oferta de crudo.

El referencial internacional Brent ganó 29 centavos, o 0.51%, a 57.61 dólares el barril, tras avanzar  5.2% la semana pasada, su mayor avance semanal desde septiembre del 2019.

El West Texas Intermediate en Estados Unidos también avanzó 28 centavos, o 0.54%, a 52.33 dólares el barril, después del alza de 3.4% de la semana previa.

Los volúmenes de negocios fueron escasos, debido a un feriado en Estados Unidos.

“Nada baja para siempre, como dicen, y el petróleo parece haberse sacudido de su malestar bajista”, dijo Stephen Brennock de la correduría de petróleo PVM.

La Agencia Internacional de Energía expuso la semana pasada que el virus podría hacer que la demanda de crudo caiga en 435,000 barriles por día en el primer trimestre del 2020 a tasa anual, en el que sería su primer declive trimestral desde la crisis financiera en el 2009.

El petróleo subió la semana pasada por primera vez desde principios de enero, por optimismo sobre la posibilidad de que las medidas de estímulo aprobadas por China en medio del brote puedan generar una recuperación en la demanda de crudo en el mayor importador mundial.

También se anticipa  que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y un grupo de aliados liderado por Rusia aprobarán una propuesta para profundizar los recortes a la producción para ajustar la oferta global y apuntalar los precios. La OPEP+ acordó recortar la producción en 1.7 millones de bpd hasta finales de marzo.