El viernes pasado la mezcla mexicana de exportación retrocedió 1.42 dólares respecto a la jornada previa, al venderse en 41.48 dólares por barril, informó Petróleos Mexicanos (Pemex).

Banco Base indicó que el petróleo finalizó la primera semana de julio con pérdidas, luego de mostrar una fuerte recuperación a finales de junio, ante el escepticismo en torno a un reequilibrio en los fundamentales de crudo a nivel global. Refirió que las presiones a la baja para el crudo iniciaron luego de que Rusia comentara sobre su negativa a cualquier propuesta de mayores recortes a la producción petrolera. Mencionó que Rusia y algunos miembros de la OPEP pretenden poner un límite a la producción de petróleo de Libia y Nigeria durante una cumbre del 24 de julio en San Petersburgo, debido al continuo incremento en la producción de dichos países.

En junio la producción petrolera del cartel aumentó en 260,000 barriles diarios en comparación con mayo, debido a que Libia y Nigeria, países exentos del acuerdo, incrementaron su producción. Arabia Saudí recortó sus precios de agosto para la mayoría de sus compradores asiáticos, buscando mantener su participación de mercado, y la compañía estatal Saudi Arabian Oil Co disminuyó los precios del crudo ligero árabe en 20 centavos a 45 centavos el barril, por debajo del punto de referencia regional.

Cabe destacar que los participantes del mercado no se convencieron de una mejor expectativa de la oferta y demanda, a pesar de la disminución de los inventarios de crudo en Estados Unidos.

En este escenario el West Texas Intermediate (WTI) finalizó la semana cotizando en 44.23 dólares por barril, lo cual equivale a un retroceso de 1.4 dólares, mientras que el Brent finalizó mostrando una disminución de 1.4 dólares y se cotizó en 46.71 dólares por barril.