Los precios del petróleo cayeron nuevamente la semana pasada, para registrar la mayor pérdida semanal en ocho meses, ya que las abundantes existencias presionaron al mercado.

El petróleo referencial Brent del mar del Norte cerró con una pérdida de 1% y a menos de 2 dólares de un mínimo de seis años y medio.

El petróleo en Estados Unidos, en tanto, retrocedió 2%, apenas por sobre 40 dólares el barril.

Ambos contratos cedieron 8% en la semana, la mayor desde mediados de marzo.

Los precios del crudo han caído en siete de las últimas ocho sesiones, con las pérdidas acelerándose después de datos del gobierno estadounidense del jueves pasado que mostraron la séptima alza semanal consecutiva en los inventarios de petróleo en el país, lo que llevó las existencias a cerca de máximos desde abril.

Sumando más presión sobre los precios, datos del viernes mostraron la primer alza en el número de plataformas de perforación petroleras en Estados Unidos en 11 semanas.

El crudo Brent bajó 45 centavos, a 43.61 dólares por barril, en medio de la expiración del contrato a diciembre. En la semana perdió 4 dólares.

El petróleo en Estados Unidos cayó 1.01 dólares, a 40.74, con lo que perdió 3.65 dólares en la semana.

La mezcla mexicana de exportación cayó cerca de 9% la semana pasada y cerró el viernes en 33.91 dólares por barril, su nivel más bajo desde el 25 de agosto pasado.

récord de producción

La Agencia Internacional de Energía (AIE) dijo que existe un récord de 3,000 millones de barriles en los tanques a nivel mundial.

La AIE, en su reporte mensual sobre el mercado petrolero, dijo que las abundantes reservas globales de crudo y productos petroleros podrían agudizar el exceso de suministros el próximo año.

El petróleo se vio envuelto en un desplome del mercado de materias primas la semana pasada, en el cual los metales básicos también fueron duramente golpeados.

Los mercados de crudo han estado marcados por el exceso de suministros, donde se estarían produciendo entre 0.7 y 2.5 millones de bpd por encima de la demanda, lo que ha resultado en una caída en los precios de casi dos tercios desde junio del 2014.

La excesiva oferta es el resultado de la elevada producción en la mayoría de importantes productores de crudo, incluyendo la OPEP, Rusia y Norteamérica.

Baja demanda

Como el consumo sigue siendo inferior a la oferta, las reservas alcanzaron un nivel récord de 3,000 millones de barriles a finales de septiembre en los países ricos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Ello trae un cierto confort a los mercados mundiales, pero aumentará la presión sobre el precio del crudo en caso de invierno suave, sinónimo de menor demanda , según la Agencia Internacional de Energía (AIE), que representa los intereses de los países industrializados consumidores.

Este excedente se generó primero en Estados Unidos, con la emergencia de los hidrocarburos de esquisto. Luego se propagó a otras zonas de la OCDE, como Europa, pero también fuera de ella, como la propia China.

Este nivel récord de las reservas ofrece una protección sin precedentes contra los conflictos geopolíticos o inesperados cortes en el abastecimiento , destaca en efecto la AIE, agencia basada en París.

Las previsiones actuales auguran un invierno suave en Europa y Estados Unidos. Si ello fuera cierto, la inflación de reservas aumentará la presión sobre un mercado donde reina además una abundante oferta.

El exceso de oferta de crudo se debe, sobre todo, a la ofensiva de la Organización de los Países Productores de Petróleo (OPEP), liderada por Arabia Saudita, que intenta defender sus cuotas de mercado frente a los hidrocarburos de esquisto estadounidense, aunque esto se traduzca en una caída de los precios.

No se prevé que la OPEP cambie de estrategia durante su próxima reunión, el 4 de diciembre en Viena, a pesar de que el barril de petróleo valía menos de 45 dólares el pasado fin de semana, es decir una caída de 60% de su precio desde mediados del 2014. (Con información de AFP y Reuters)

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