El petróleo cerró a la baja este lunes, en una volátil jornada, ante expectativas de que la OPEP eleve sus cuotas de producción esta semana y la preocupación de que los altos precios estarían limitando la demanda de crudo.

Los indicios de que los precios altos están destruyendo la demanda en Occidente, sumado a un débil reporte laboral en Estados Unidos el viernes, han alarmado a un grupo de miembros de la OPEP, liderados por Arabia Saudita, lo suficiente como para prever un alza en la producción durante la reunión en Viena.

Pero los delegados que se reúnen esta semana dicen que sería difícil alcanzar un acuerdo que vaya más allá de cerrar la brecha entre la cuota oficial de bombeo de la OPEP y los actuales suministros.

Los productores que buscan que el grupo aumente la producción encontrarían oposición de parte de Irán y Venezuela.

El índice S&P 500 extendió el lunes su caída a una cuarta sesión consecutiva en Wall Street y tocó su nivel más bajo desde marzo, debido a una serie de datos débiles que han empañado las perspectivas sobre la economía estadounidense.

El crudo Brent para julio perdió 1.36 dólares, para cerrar a 114.48 dólares por barril, el cierre más débil en casi dos semanas, tras retroceder desde un máximo previo de 116.14 dólares.

El crudo estadounidense para julio bajó 1.21 dólares, a 99.01 dólares por barril, el menor cierre en dos semanas.

"Los futuros de crudo han estado volátiles, fluctuando en un reciente rango y con cautela antes de la reunión de la OPEP esta semana", dijo Andrew Lebow, corredor de MF Global en Nueva York.

En tanto, el dólar se recuperó contra el euro, mientras que el índice del dólar también avanzó ligeramente. Más temprano, la debilidad de la moneda norteamericana impulsó los precios del petróleo.

El euro retrocedió después de que un funcionario alemán sugirió que un segundo paquete de rescate para Grecia aún no es seguro.

La violencia en Oriente Medio y África, en especial en Yemen y Siria, también ayudó a limitar las pérdidas del petróleo.

Estados Unidos instó a Yemen este lunes a avanzar hacia la democracia, mientras el presidente Ali Abdullah Saleh se recupera en Arabia Saudita de las heridas causadas por un ataque contra su palacio en Saná la semana pasada.