El petróleo caía más de 1 dólar este miércoles ante datos económicos negativos que nublaron el panorama de la demanda, aunque las pérdidas eran limitadas por la debilidad del dólar, algunos problemas en el suministro en Estados Unidos y la violencia en Oriente Medio.

El petróleo fue golpeado después de que un informe de la firma ADP mostró que el sector privado de Estados Unidos creó 38,000 nuevos empleos en mayo, una cifra menor a la esperada y la más baja desde septiembre de 2010.

La actividad manufacturera se desaceleró en Europa y Asia en mayo, según informes del miércoles, alimentando las preocupaciones de que los principales motores económicos del mundo se están enfriando velozmente al tiempo que los países ricos reducen sus pedidos.

El crudo estadounidense perdía 75 centavos, a 101.95 dólares el barril, tras tocar un mínimo de jornada de 101.61 dólares.

El crudo Brent bajaba 79 centavos a 115.94 dólares el barril. La liquidación de materias primas a inicios de mayo provocó una pérdida del petróleo Brent de 7.3% para el mes, su mayor baja porcentual mensual en un año.

"El mercado cayó después del informe de ADP, pero el dólar se mantiene débil y el petróleo parece que está tratando de consolidarse", dijo Gene McGillian, analista de Tradition Energy en Stamford, Connecticut.

El optimismo de que se cerraría un acuerdo para dar nueva asistencia financiera a Grecia favorecía al euro, que subía al máximo en cuatro semanas contra el dólar. Las caídas del dólar hacen que el petróleo sea más barato para quienes derivan sus ingresos en otras unidades.

Otro factor que respaldaba a los valores del crudo eran algunas perturbaciones en los oleoductos de Estados Unidos, justo cuando el país entra en la temporada de vacaciones del verano boreal, un período en el que crece la demanda de gasolina porque muchos estadounidenses salen en auto.

TransCanada Corp dijo que pasarán varios días hasta la reapertura de su oleoducto Keystone, de 591,000 barriles por día (bpd), hacia el centro petrolero de Cushing, Oklahoma, tras un segundo derrame en menos de un mes, que forzó su cierre el fin de semana.