Los precios del petróleo cayeron levemente el jueves, aún cerca de los registros de la pandemia, a la espera de un indicador sobre las importaciones chinas de oro negro.

El barril de Brent del Mar del Norte para entrega en marzo, el principal contrato negociado en Londres, cerró con una pequeña caída del 0.24%, a 84.47 dólares.

En Nueva York, el barril de West Texas Intermediate (WTI) para entrega en febrero cerró con una caída del 0.63% hasta los 82.12 dólares.

El Brent y el WTI se mantuvieron cerca de los niveles alcanzados a finales de octubre, es decir, 86.70 dólares para el primero y 85.41 para el segundo, máximos desde el inicio de la pandemia del coronavirus.

Por su parte, la mezcla mexicana de exportación cayó este jueves 0.29% o 22 centavos para cotizarse en 76.75 dólares el barril.

"El mercado estadounidense está en posición de espera, tras la caída de las reservas de petróleo a su nivel más bajo en tres años, y el aumento más fuerte de lo esperado en las existencias de gasolina", comentó en una nota Louise Dickson, analista de Rystad Energy.

Esta cautela está ligada, dijo, a la perspectiva de la publicación, el viernes en China, de las cifras de importaciones chinas del diciembre.

Varias ciudades del país asiático, afectadas por rebrotes de la Covid-19, han sido objeto de medidas de confinamiento decretadas en los últimos días.

Demanda afectada

Algunos inversionistas analizaron más a fondo los datos de la Administración de Información de Energía (EIA) de Estados Unidos publicados el miércoles.

Los datos mostraron que la demanda de combustible se ha visto afectada por Ómicron, con un aumento de las existencias de gasolina en 8 millones de barriles en la semana hasta el 7 de enero, en comparación con las expectativas de los analistas de un incremento de 2.,4 millones de barriles.

"Los datos de inflación de los precios al productor de Estados Unidos (...) podrían presionar a la Fed para que controle la economía, lo que podría ser un lastre para los precios del crudo y respaldar al dólar", dijo John Kilduff, socio de Again Capital Management, llamando a estos "factores modestamente preocupantes".

Los precios del petróleo normalmente se mueven inversamente al dólar estadounidense. Una divisa más fuerte hace que las materias primas sean más caras para aquellos que tienen otras monedas.

Los precios del petróleo subieron más del 50% en 2021 y analistas esperan que esta tendencia continúe este año, pronosticando que la falta de capacidad de producción y la inversión limitada podrían elevar el crudo a 90 dólares o incluso más de 100 por barril.