El continuo avance en los precios del petróleo, la posibilidad de un rebrote de la crisis de la eurozona y la ralentización del crecimiento en China son los principales obstáculos de los mercados financieros.

Las expectativas de crecimiento se han comenzado a frenar tras una serie de débiles cifras económicas de China dadas a conocer la semana pasada, en un contexto en el que los precios del petróleo se niegan a caer.

La escalada del precio del petróleo, que en el caso del tipo Brent se mantiene muy por encima de los 120 dólares el barril, comienza a preocupar por los riesgos inflacionarios.

El viernes finalizó en 125.13 dólares por barril, mientras que el WTI lo hizo en 106.87 dólares.

La tensión en torno de Irán despertó los temores a un conflicto bélico en la zona de Medio Oriente, que tendría un fuerte impacto en el precio del crudo:

Algunos analistas lo han calculado en hasta 50 dólares por barril. En ese caso, EU se quedaría al borde de la recesión, Europa profundizaría aún más en su deterioro económico y el impacto sería mayor incluso en las economías emergentes , mencionó en una nota Juan Carlos Castillo, de Capital Bolsa.

El alza en los precios del crudo se ha combinado con la debilidad económica que muestra China y que se ha convertido en una preocupación más para los inversionistas.

Mucho se ha confiado en que los emergentes, con China a la cabeza, consigan, una vez más, compensar la ralentización de los países desarrollados. Por eso, la rebaja de las estimaciones de crecimiento en China no fueron bien vistas en el mercado , indica Victoria Torre, de Self Bank.

Casi al cierre de la semana pasada, los decepcionantes datos de manufacturas chinas volvieron a sembrar la incertidumbre en el mercado. Analistas advierten que su desaceleración afecta en primera instancia a mineras y materias primas, pero acabaría teniendo un impacto sobre la economía global.

Adicionalmente, han vuelto a emerger dudas sobre la deuda europea; Mohamed el Erian, presidente de la firma de inversiones Pimco, ha sido uno de los últimos en alertar de los riesgos aún existentes en Europa al afirmar que Portugal tendrá que reestructurar su deuda.

Y es que se trata de una economía con escasa generación de flujo que ha hecho muchos recortes y sigue sin crecer.

Aunque, firmas de análisis como Citi han puesto en duda la solvencia de España.

Con este escenario es que los inversionistas están haciendo arbitraje, poniéndose largos en deuda alemana, que actúa como refugio, y cortos en portuguesa, española e italiana; apostando por la banca estadounidense, frente a la europea, indicó el analista de Capital Bolsa.

BALANCE SEMANAL

Pese al rebote del viernes, los mayores retrocesos se vieron entre los metales, con el cobre acumulando un retroceso semanal de 1.8%, seguido por la plata con una caída de 1%, el oro fue el único en acumular ganancias al subir 0.19% a 1,662.40 dólares por onza.

En el mercado de energéticos, el WTI concluyó lateral al caer 0.2% en 106.87 dólares por barril.

En los mercados accionarios, con un retroceso semanal de 0.5%, el S&P vio su mayor caída desde diciembre.

En tanto, el Dow Jones cayó 1.15% en la semana y el Nasdaq subió 0.41 por ciento.

Los mercados necesitan información que confirme la recuperación y que no corrompa la idea de condiciones monetarias muy laxas , mencionó Invex en una nota.