El gasto del consumidor estadounidense subió modestamente en abril, iniciando el segundo trimestre de manera moderada, ya que el alto costo de la gasolina siguió apretando el presupuesto familiar en medio de mayores presiones inflacionarias.

Y más evidencia de una actividad económica anémica fue ofrecida por otro informe difundido este viernes que mostró que las ventas pendientes de casas usadas se desplomaron en abril a mínimos en siete meses.

El gasto del consumidor se incrementó 0.4% y sumó su décimo mes consecutivo de avance, dijo el Departamento de Comercio, que además señaló que la inflación anual se aceleró a su ritmo más intenso en 12 meses.

Los economistas proyectaban que el gasto, que representa cerca de 70% de la actividad económica de Estados Unidos, creciera 0.5 por ciento. Con el ajuste por inflación, el gasto avanzó 0.1% el mes pasado tras haber subido 0.1% en marzo.

En un informe separado, la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios dijo que su índice de ventas pendientes de casas usadas cayó 11.6% en abril para marcar 81.9.

Los informes sobre el gasto del consumidor y las ventas pendientes de casas fueron los últimos que evidencian que el flojo ritmo que ha encontrado la actividad en los primeros tres meses del año se extiende a la primera parte del segundo trimestre.

"Esto demuestra que la tendencia del segundo trimestre es más débil de lo que la gente pensaba. Esto promueve cautela al proyectar un crecimiento más acelerado en el segundo trimestre", dijo Pierre Ellis, economista de Decision Economics en Nueva York.

El gasto del consumidor subió a una tasa anual de 2.2% en el primer trimestre, en una brusca desaceleración frente al ritmo de 4% que traía del periodo octubre-diciembre. Esto contribuyó a un lento crecimiento de 1.8% en los primeros tres meses del año.

Pero un reciente enfriamiento en los precios de la gasolina debería aliviar algo de la presión sobre los hogares e impulsar el gasto en los meses que siguen. Eso se reflejó en un tercer informe económico que marcó una mejora de la confianza del consumidor este mes y una baja en las expectativas de inflación a corto plazo.

La lectura final del sondeo de los consumidores elaborado por Thomson Reuters/Universidad de Michigan subió a 74.3 desde el dato preliminar de mayo de 72.4. Los economistas esperaban que la medición de confianza se mantuviera estable.

El precio nacional para la gasolina regular sin plomo bajó a 3.90 dólares el galón en la semana hasta el lunes, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, tras haber subido justo por encima de 4 dólares el galón más temprano en el mes.

"Somos optimistas de que el reciente alivio en los precios de la gasolina -si continúa- proveerá un viento de cola al gasto del consumidor en los meses siguientes", dijo Joseph LaVorgna, jefe economista para Estados Unidos en Deutsche Bank en Nueva York.

Los altos precios e los alimentos y la energía en abril mantuvieron elevada la inflación el mes pasado, con el índice de precios de gasto en consumo personal (PCE) subiendo 0.3% tras avanzar 0.4% en marzo.

Comparado con abril del año pasado, el índice se elevó 2.2%, la mayor alza en un año, tras un avance de 1.8% en marzo.

El índice PCE subyacente -que excluye los alimentos y la energía- subió 0.2% en el mes tras un alza de 0.1% en marzo.

El índice subyacente, que es mirado de cerca por la Reserva Federal, se elevó 1% en 12 meses hasta abril, la mayor alza desde septiembre.

El índice avanzó 0.9% interanual en marzo y a la Fed le gustaría tenerlo más cerca de 2 por ciento.

Los ingresos personales aumentaron 0.4% en abril, en línea con las expectativas de analistas y tras un incremento también de 0.4% en marzo.

Los ingresos disponibles ajustados por inflación permanecieron planos y los ahorros cayeron a una tasa anual de 570,600 millones de dólares, la más baja desde agosto del 2009, frente a los 576,700 millones en marzo.