Dos meses de presión habían vivido los mercados en Asia cuando Wall Street sufrió su primera semana de pérdidas atribuible al coronavirus. En los cinco días de negociación entre el 24 y el 28 de febrero, el índice S&P 500 perdió 11.49 por ciento. Dos semanas después, los desplomes continuaron hasta acumular una pérdida de 20.11% para el 13 de marzo.

¿Llegó el Bear Market? Una de las creencias en Wall Street es que acumular una caída superior a 20% para el S&P 500 desde su máximo registro histórico es una señal clara del temido Bear Market (mercado bajista)

Hasta la jornada de ayer, el retroceso acumulado era de 26.90%, pero se recortó por compras especulativas que el viernes que catapultaron al índice. Contra su techo histórico de 3,393.52 unidades el 19 de febrero, a los 2,711.02 puntos (al cierre de este viernes), su caída es de 20.11 por ciento. 

Pero ojo: la ganancia intradía del viernes no es señal de que la crisis haya terminado, sino de que continuará su tendencia con un final que aún está por verse.

Jorge Serralde, maestro en Finanzas por la Universidad del Valle de México, consideró que es inevitable calificar la situación actual como un mercado bajista. “Las compras de este viernes son naturales debido a los atractivos precios, pero eso no quiere decir que hayamos visto el fondo”, dijo Serralde.

¿El golpe será mayor que en 2008?

El 1 de enero de 2008, el año de la crisis financiera por las hipotecas subprime, el índice S&P 500 cerró en un nivel de 1,447.16 unidades. En su punto más bajo tras el golpe a las finanzas globales, cerró en 676.53 unidades, el 9 de marzo de 2009. Demoró poco más de un año para tocar fondo, con una pérdida de 53.25 por ciento.

El actual desplome de 20.11% tardó sólo tres semanas en gestarse y la caída empinada en los gráficos apunta a que todavía se puede extender. El temor por el coronavirus y sus posibles efectos en la economía global se han convertido en el principal factor que los inversionistas toman en consideración.

Serralde dijo que las pérdidas son amplificadas por haber ocurrido luego de la fase de expansión económica más larga de la historia, pero la crisis no podría tener la misma magnitud que la de 2008. Esto lo atribuye a la diferencia entre los factores que respectivamente las causaron.

“La fase de expansión era insostenible y mostraba señales de agotamiento en Estados Unidos, China y Europa. El avance del coronavirus llevó a los mercados a la baja y así se mantendrá mientras la paranoia siga. Pero este desplome es insostenible en un largo periodo, mientras que en 2008 fue algo gradual”, dijo.

¿Cuánto más caerá el mercado?

El principal asesor médico del gobierno chino para esta crisis, Zhong Nanshan, dijo el 11 de febrero que el número de contagios en su país, donde comenzó la difusión del coronavirus Covid-19, podría frenarse en abril. Del periodo considerado transcurrió ya más de la mitad y, contrario a sus estimaciones, el virus se extiende por el mundo.

Entre los hechos que más temor han despertado en los mercados sin duda destaca la declaración de Emergencia Nacional en Estados Unidos que hizo el viernes el gobierno de Donald Trump. La cuarentena nacional en Italia y los contagios que ya alcanzaron a políticos, deportistas y famosos son leña para este fuego.

Para Serralde, estas noticias contribuyen a la paranoia de los inversionistas y golpean el índice que con facilidad podría extender sus pérdidas hacia 35 por ciento. “Pero no lo hará por mucho tiempo. Al menos no como en 2008, cuando se mantuvo en caída gradual por más de un año”, explicó. 

La pérdida se vuelve real

El temor está sustentado más que nunca ante la amenaza que representa el coronavirus para los negocios que dan respaldo a los títulos accionarios. Las economías se detienen ante la interrupción de la actividad fabril en China, que causó mala espina desde que la tecnológica Apple anticipó afectaciones a sus cifras del trimestre.

“Ya no es cuestión de si vamos a entrar en una recesión global o no, ahora lo que se preguntan los inversionistas y analistas de mercado es qué tan grave será la recesión”, explicó en un reporte el analista de mercados Alexander Londoño, de la compañía de corretaje Activ Trades.

Donald Trump anunció esta semana restricciones de entrada a Estados Unidos para los viajeros procedentes de Europa, al menos por 30 días. Las compañías aeroportuarias, aéreas y turísticas han sido las más afectadas. Pero la cancelación de actividades al aire libre también será un fuerte golpe para empresas como Walt Disney.

Lejos de pensar en el golpe a las acciones por la crisis del coronavirus, quien invierte piensa en los negocios subyacentes que respaldan los títulos bursátiles. “Es un hecho que el coronavirus va a impactar en los negocios de muchas empresas. Lo más importante será identificar cuáles empresas serán una buena compra”, dijo Serralde.

jose.rivera@eleconomista.mx