La confianza del consumidor cayó a su menor nivel en los últimos tres meses durante junio, ante el deterioro en la percepción de los mexicanos para adquirir bienes de consumo duradero.

En cifras ajustadas por estacionalidad, el Índice de Confianza del Consumidor descendió 1.35% respecto de mayo, de acuerdo con las cifras de INEGI y el Banco de México.

Tres de los cinco componentes que integran el Índice descendieron. El rubro que hace referencia a las posibilidades de los mexicanos para adquirir bienes duraderos perdió 8.7%, seguido por la situación económica de los hogares y del país para el siguiente año, que descendieron 1.12 y 1%, respectivamente. Aunque hubo una contracción mensual, no hay que tomarlo como una lectura negativa, sino mirar la tendencia, explicó Sergio Martín, economista en jefe para México de HSBC. Si bien ha mantenido una tendencia ascendente, (el Índice) se ha estabilizado . En cifras originales, el Índice se ubicó en 95.5 puntos, un crecimiento anual de 2.7 por ciento. La lectura se encontró por debajo de los 97.7 puntos que esperaba el consenso.

Dentro del Índice original, cuatro de sus cinco componentes subieron respecto de junio del año pasado. El único rubro que descendió fue el que mide la percepción de los consumidores sobre la situación económica de los hogares para el siguiente año en 0.3 por ciento.

En los primeros meses, el Índice tuvo una tendencia positiva luego de que se conjugaran mejora económica y elecciones.

Martín explicó que las campañas electorales ayudaron a generar empleos temporales y con ello a impulsar el gasto, lo que tuvo un impacto positivo sobre las lecturas del primer semestre del año.

Dicho efecto no estará en la segunda mitad del 2012, por lo que esperan un menor dinamismo de la economía mexicana en los próximos meses. HSBC estima que luego de haber crecido 4.5% en los primeros seis meses del año, en la segunda mitad crecería 2.8 por ciento.