La confianza del consumidor italiano se hundió en abril a su menor nivel desde 1996, año en que se comenzó a registrar el dato, dado el mayor pesimismo de los ciudadanos sobre sus finanzas personales y la economía, se informó el lunes.

El índice de confianza del consumidor de la oficina nacional de estadísticas ISTAT se desplomó a 89,0 en abril, el menor nivel desde que comenzó la serie histórica en enero de 1996, tras una cifra revisada a la baja de 96.3 en marzo, reportada originalmente en 96.8.

"Estamos viendo una ola de pesimismo particularmente respecto al panorama futuro", dijo el portavoz de ISTAT.

Los italianos deben lidiar con la recesión, alzas de impuestos y salarios estancados. En las últimas semanas, las noticias han estado dominadas por los esfuerzos gubernamentales para aliviar las restricciones.

Los datos estuvieron muy por debajo del pronóstico más bajo de un sondeo de Reuters a 16 analistas. La mediana de las proyecciones apuntó a 96.5, con estimaciones entre 93.0 y 97.2.

En abril, se hundieron todos los componentes del índice de confianza del consumidor de ISTAT, lo que según analistas demuestra la poco inmediata correlación con los patrones de gasto, aunque refleja tendencias de más largo plazo.

El gasto del consumidor ha sido el talón de Aquiles de la economía italiana, que ha estado entre las más flojas de la zona euro por al menos una década.

El sub-indicador que mide la confianza en la economía cayó a 72.1 desde 85.4, mientras que la confianza en las finanzas personales bajó a 94.3 desde 100.1.

El sub-indicador sobre la situación actual, que incorpora tanto la situación económica como las finanzas personales, cayó a 96.7 desde 102.6, mientras que el indicador sobre el panorama futuro descendió casi 10 puntos a 76.6 desde 86.3.

El Gobierno tecnócrata de Mario Monti pronosticó este mes que la economía se contraerá un 1.2% este año, por debajo de la estimación previa del -0.4%, pero aún por encima de las expectativas de la mayoría de los economistas y organismos internacionales, como el FMI, que espera un -1.9%.

RDS