Con el petróleo, el cobre y el carbón en torno a sus niveles más bajos desde la crisis financiera global del 2008-2009, algunos inversionistas están apostando a que esas materias primas ya estarían cerca de tocar fondo y están aumentando sus posiciones largas en el mercado. Sin embargo, quienes esperan una recuperación sólida como la del 2009 deberán tener cuidado.

Para materias primas industriales como el cobre, China fue la salvadora de los mercados tras la crisis del 2008 y el 2009 por los programas de estímulo económico que lanzó Pekín para impulsar la demanda.

La confianza en su capacidad para apuntalar la demanda de productos básicos hizo que los futuros del cobre cotizaran por encima del contrato al contado en ese momento.

Bajo el actual escenario más cauto, los precios de los futuros hasta la primera mitad del 2016 están operando a descuento en niveles similares.

Esto ha sido atribuido a la fuerte desaceleración de la actividad económica china y su cambio a industrias menos centradas en materias primas, lo que ha provocado que los precios del cobre caigan fuerte este año.

Situación complicada

Con China alejándose de un enfoque industrial para el crecimiento del consumo, hay pocas razones para tener un panorama optimista para los metales en el largo plazo , dijo Virendra Chauhan, analista de la consultora Energy Aspects.

Los precios a futuro del crudo también mostraron más confianza en el 2009 que en el actual. A inicios de ese año, los futuros para enero siguiente cotizaron más de un tercio por encima de los precios al contado, dándole a los compradores la sensación de que probablemente iban a subir. Pero ahora los precios a futuro para el crudo indican que tal optimismo no es compartido a nivel general.

Hay un modesto contango en el que los precios de enero 2017 están cotizando a 6 dólares por barril por sobre los enero del 2016, apenas la mitad del diferencial de hace seis años.

La curva además está demasiado plana para hacer atractiva a la compra de petróleo y almacenarlo para después, debido a que el flete y almacenamiento tendrían que ser incluidos.

Mucho petróleo

Desde el 2008-2009, la creciente producción de esquisto en Estados Unidos se ha sumado al bombeo récord de Oriente Medio y Rusia, saturando al mercado y contribuyendo a un desplome de 60% en los precios del crudo desde mediados del 2014.

Analistas prevé que el sobreabastecimiento se prolongará hasta bien avanzado el 2016 y más allá.

Pese al sombrío panorama, hay cazadores de gangas en el mercado que están a la espera de que los precios toquen fondo pronto. Datos muestran que las posiciones de los operadores en el mercado muestran un incremento en la exposición a largo plazo al crudo y al cobre últimamente.

En lo que va del año el cobre ha sido la materia prima que más ha perdido valor con una caída de 26.6%, seguido del petróleo referencial estadounidense, que ha bajado 23.5 por ciento.

Sin embargo, de enero del 2014 a la fecha ha sido el crudo el que ha perdido más fuerza con una caída de hasta 59%, mientras que el cobre ha caído en el mismo lapso cerca de 38 por ciento.

En contraste, el commodity más fuerte a los embates ha sido el oro, con una caída de 9.6% este año y de 11.2% desde principios del 2014.

Crudo se recupera ligeramente por exceso de suministro

el petróleo cayó el miércoles a cerca de mínimos de tres meses y el barril de crudo WTI bajó a menos de 40 dólares, antes de rebotar y terminar el día en alza por coberturas cortas que impulsaron un mercado deprimido por preocupaciones relacionadas con un exceso global de suministros.

Los inventarios de petróleo en Estados Unidos subieron, aunque menos de lo proyectado, pese a una caída de las importaciones y un mayor procesamiento en las refinerías, según datos de la Administración de Información de Energía. El crecimiento menor al esperado convenció a los operadores a cubrir posiciones cortas cerca del cierre de la sesión, lo que ayudó a los precios.

Los futuros de crudo cayeron más temprano después de que los datos de la EIA mostraron una octava semana consecutiva de incrementos en los inventarios que los llevaron a 487.3 millones de barriles, a una mínima distancia del récord en abril de 490.9 millones.

Los futuros del crudo WTI subieron 8 centavos, a 40.75 dólares por barril, tras tocar más temprano un mínimo intradía a 39.91 dólares. Los precios no perforaban el piso de 40 dólares desde el 27 de agosto. Los futuros del Brent subieron 57 centavos, o 1.3%, a 44.14 dólares por barril.

Pese al avance del miércoles, la mayoría de los analistas esperan que los precios se mantengan bajos por el resto del año y en el 2016 debido a que la producción continúa superando a la demanda.

Por su parte, la mezcla mexicana de exportación volvió a caer 0.24% para cerrar en 33.28 dólares por barril.