La demanda por los Fibra E en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha tomado impulso.

Hay tres solicitudes públicas que, de acuerdo con los emisores, serán listadas este mismo año. Dos más se colocaron durante el primer trimestre del 2018.

El que está próximo a salir es el fideicomiso de inversión en energía e infraestructura (Fibra E) de la constructora y concesionaria de infraestructura Prodemex, que monetizará proyectos de infraestructura vial y penitenciaria que mantiene bajo el esquema de contratos de prestación de servicios.

Especialistas consideraron que el despegue del Fibra E más que lento ha llevado tiempo en madurar y entender el alcance del vehículo.

Tan sólo 75% de los activos de un Fibra E debe haber estado operando al menos durante 12 meses.

“Los activos y proyectos son de gran escala que requieren de cierto nivel de maduración, de mucha transparencia, valuación, negociación con inversionistas, preparación para salir a Bolsa y eso lleva tiempo”, explicó el director de Promoción y Emisoras de la BMV, Juan Manuel Olivo.

En ello coincidió el socio de la firma de abogados, Antonio Frank, al explicar que se requieren “cambios complejos” para hacer una emisión, eso pasó con la CFE, a la que le tomó más de un año estructurar el vehículo.

“Creo que así como ya ha habido tres, poco a poco va a haber más”, confió Frank.

El Fibra E fue anunciado en septiembre del 2015 por el presidente de México, Enrique Peña Nieto, durante su tercer informe de gobierno.

Poco a poco

Hasta ahora hay tres Fibra E listados en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), dos enfocados al sector de infraestructura y uno a energía. En total recaudaron 52,223 millones de pesos.

El primero fue el de Pinfra, en el 2016, que colocó el derecho de cobro de peaje de la autopista México-Toluca. En este año la CFE y el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México han emitido el vehículo.

“El mercado tenía que conocer y ver qué pasaba con este tipo de instrumentos. Ya salió el Fibra E de la CFE y luego el del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Poco a poco se va a ir acelerando el proceso como pasó con los fibras inmobiliarios”, dijo el también socio de Jones Day, Alberto de la Parra.

Aunque inicialmente fue un instrumento para atraer financiamiento al sector energético, se extendió a infraestructura en general.

Se esperaba que Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) fueran los primeros emisores de un fideicomisos de energía, hasta ahora la empresa eléctrica del Estado ya hizo una colocación por 16,388 millones de pesos en febrero pasado.

Alternativa de financiamiento

El socio líder del Sector Energético para México y Centroamérica de E&Y, Alfredo Álvarez, dijo que el vehículo se creó para el sector energético.

Lo que se busca del Fibra E es simular a los vehículos de inversión norteamericanos Master Limited Partnership, que han levantado capital por 700,000 millones de dólares.

A través de la emisión de un fideicomiso de energía e infraestructura, los propietarios de activos maduros que generan ingresos pueden vender una participación de éstos a inversionistas externos.

Los sectores elegibles que pueden aprovechar el financiamiento del Fibra E comprenden el eléctrico; en petróleo tratamiento, refinación, transporte y almacenamiento; en gas natural procesamiento, regasificación, así como transporte, almacenamiento, distribución, comercialización; transporte por carretera; vías férreas; puentes; puertos, telecomunicaciones. Además de infraestructura de seguridad pública, agua, drenaje, alcantarillado.

El vehículo representa para las empresas una alternativa de financiamiento porque los ingresos recaudados con la venta de un porcentaje de participación de los activos se pueden utilizar para financiar nuevos proyectos.

Para los socios de Jones Day, uno de los atractivos del Fibra E está en los incentivos fiscales.

Los inversionistas del Fibra E reciben una exención del impuesto de ganancias de capital. Las afores quedan exentas del pago de Impuesto sobre la Renta y en el caso de los demás inversionistas, tendrían que pagar el que corresponde a las sociedades promovidas.

El Fibra E de Pemex todavía tardará

El socio líder del Sector Energético para México y Centroamérica de EY, Alfredo Álvarez, explicó que las reglas del Fibra E se desarrollaron pensando en los activos de Pemex.

Sin embargo, dijo que la empresa productiva del Estado decidió esperar para hacer una emisión, lo cual sería conveniente y una oportunidad para capitalizarse, al colocar parte de sus activos de logística, ductos o poliductos, activos ideales para un fideicomiso energético.

El director de Empresas Estatales de la Secretaría de Energía, Víctor Luque, adelantó, durante una mesa redonda organizada por LatinFinance, que la petrolera podría presentar a principios del 2019 la solicitud para colocar un Fibra E.

“Tardaremos en ver a Pemex porque requiere reestructurar sus proyectos para poderlos fibrar (...) Sabemos que ha analizado el tema, pero primero tiene que reestructurar y valuar los proyectos en su etapa madura”, puntualizó De la Parra.

“El tema más complicado, dijo, es determinar el régimen fiscal de contraprestación que le correspondería a Pemex, no es un proceso fácil”.

Atraer inversiones

El principal objetivo del gobierno al crear el Fibra E fue atraer inversión para la CFE y para Pemex, destacó en una nota la vicepresidenta y senior credit officer de Moody’s, Nymia Almeida. “Fibra E ampliará la base de inversionistas de Pemex y ayudará a reducir su  deuda y gasto de intereses”, dijo.

Recientemente en Londres, el presidente ejecutivo de Pemex, Carlos Treviño, coincidió con el presidente de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, Juan Carlos Zepeda, en la conveniencia de que la petrolera cotice en la BMV.

Aunque dijo que podría llevar algunos años más colocar en el mercado de valores una participación minoritaria de Pemex porque antes se necesita hacer una reforma constitucional.

judith.santiago@eleconomista.mx