Los inversionistas en Petrobras (PBR) han tenido que tolerar pérdidas verdaderamente abrumadoras en los últimos años, y los precios del activo parecen no encontrar un piso. ¿Es la caída de precios en esta empresa una oportunidad de compra o se trata de un negocio en permanente declive?

Apogeo y caída de Petrobras

Las acciones del gigante energético en Brasil tocaron precios cercanos a los 70 dólares en mayo de 2008, momento en el cual los precios del crudo estaban en pleno ciclo alcista y la compañía anunciaba prometedores descubrimientos de reservas pre-salinas. Incluso luego de la crisis subprime, Petrobras cotizaba cerca de los 50 dólares por unidad para octubre de 2009.

El panorama actual es muy distinto: hoy en día, Petrobras están en la zona de los 6.6 dólares por acción y en franca caída, acumulando un estrepitoso declive de más del 67% frente a los máximos del último año. Esto se encuentra fundamentado por una combinación de factores, tanto internos como externos.

En cuanto a las condiciones de la industria, los precios del petróelo están más de un 50% por debajo de los máximos del año, luego de romper a la baja la zona de los 50 dólares el barril y acercarse a los 45.

Esto tiene un impacto negativo de magnitud sobre las compañías del sector, especialmente sobre un jugador como Petrobras, cuyas oportunidades de expansión en buena medida están basadas en yacimientos con un costo de producción relativamente alto. Entre las grandes petroleras del mundo, esta firma es probablemente la que más puede sufrir el impacto de la caída de precios de la energía.

Al mismo tiempo, la cotización de Petrobras ha sido duramente golpeada por factores internos, como resultados financieros decepcionantes, un alto grado de intervención del gobierno en las políticas de la compañía, escándalos de corrupción que involucran montos siderales y un nivel de endeudamiento que se vuelve cada vez más peligroso en un contexto de caídas de precios del crudo.

Riesgo y oportunidad

Cuando se analizan alternativas de inversión, es importante aprender a diferenciar dos grandes lineamientos de preguntas a tener en cuenta. La primera es la pregunta tradicional: ¿Qué opinión tengo sobre el activo en cuestión desde el punto de vista de riesgo y potencial de retorno?

La segunda es un poco más sutil, pero tal vez incluso más importante: ¿Qué grado de confianza y seguridad puedo tener en este análisis? Es decir: ¿En qué medida es predecible o no la ecuación de riesgo y retorno en el caso de Petrobras?

En este caso es importante tener en cuenta que los precios del crudo son un factor central a la hora de analizar a la compañía, y se trata de una variable altamente volátil y difícil de predecir.

Tanto las compañías petroleras como los grandes bancos de Wall Street invierten enormes sumas de dinero y talento humano en tratar de predecir los precios del petróleo, pero la evidencia demuestra a todas claras que se trata de una tarea imposible de realizar con precisión desde el punto de vista práctico.

Aclarado esto, desde el punto de vista de la gestión de la empresa, existe un enorme margen de mejora. Los desmanejos y escándalos de corrupción han sido tan rampates que parece casi imposible que la situación empeore, especialmente teniendo en cuenta el enorme costo político que esto implica para la presidente Dilma Rousseff y el partido gobernante de Brasil.

Además, la valuación de las acciones es extraordinariamente baja, Petrobras cotiza a un ratio precio / ganancias de cerca de 5 veces las ganancias del último año. Esto es cerca de la mitad de la valuación que el mercado le otorga a empresas de mayor calidad en el sector.

En el mismo sentido, sus acciones son unas de las que tienen mayor interés bajista - short interest - en el mercado de Nueva York. Cuando hay una apuesta masiva a la baja de un activo, esto puede estar reflejando un exceso en cuanto a expectativas.

Después de todo, comprar Petrobras en momentos de optimismo ha resultado un negocio de resultados espantosos. Tal vez vender en momentos de abundante pesimismo puede ser también también un grave error.

Una posición en Petrobras es necesariamente una apuesta de alto riesgo y fuertemente especulativa, ya que existe muy poca visibilidad desde el punto de vista del impacto de los precios del crudo en el valor del negocio.

Por otro lado, asumiendo que el escenario más probable es una mejora en la gestión del negocio y que los precios actuales de la acción reflejan niveles de pesimismo extremo, queda claro que las acciones ofrecen un considerable potencial de suba si los precios del crudo se estabilizan y recuperan a mediano plazo.

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