Londres - El cobre subió este martes ante las esperanzas de los inversionistas de nuevas medidas de estímulo en Europa y Estados Unidos, y luego de que funcionarios chinos prometieron un renovado apoyo a la economía antes de datos fabriles en el mayor consumidor mundial de metales.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres avanzó 0.15%, a 7,560 dólares la tonelada, tras caer 0.25% el lunes.

Los precios del cobre se recuperaron más de 3% desde los mínimos de un mes tocados la semana pasada, principalmente debido a las esperanzas de un mayor estímulo de los bancos centrales.

El cobre sigue en territorio negativo por el mes, con una pérdida de 1 por ciento. Los mercados se han visto atrapados en un rango de 7,400 a 7,800 dólares en julio.

Las expectativas de que la Reserva Federal estadounidense y el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anuncien nuevas medidas esta semana para apuntalar la frágil economía iban acompañadas de la cautela de que los mercados podrían verse decepcionados nuevamente, luego de que las escaladas previas se desinflaran cuando no se tomaron acciones.

"Hay algunas esperanzas de que la Fed haga algo mañana en su reunión y la retórica del BCE ha ayudado un poco a entregar algo de estabilidad", dijo el analista de Standard Chartered Daniel Smith.

"Los mercados se mueven en gran parte por imágenes macro más amplias pero es interesante que el cobre supere a otros metales hoy, por lo que creo que hay un reconocimiento de que las bases del cobre siguen en una relativa buena forma, particularmente tras el reciente anuncio de China de que bombearán más dinero a la economía", agregó.

El metal rojo, que suele utilizarse en la construcción y energía, vio un cambio luego de que el primer ministro chino fuera citado diciendo que el país aumentará el ajuste de sus políticas en el segundo semestre para apoyar el crecimiento económico.

El índice oficial del sector manufacturero de China para julio, que se conocerá el miércoles, debería entregar más evidencias de que las medidas de alivio tomadas por Pekín en los últimos meses se filtraron a la economía real, ayudando a estimular el crecimiento y la demanda de metales.

Rob