El cobre cerró en baja este miércoles, en un mercado atento al comunicado de la reunión de la Reserva Federal estadounidense y a la presión sobre Grecia para que implemente duras medidas de austeridad.

Sin embargo, las señales de una mayor demanda de China, el mayor consumidor de cobre del mundo, ayudaron a apuntalar los precios.

El referencial del cobre en la Bolsa de Metales de Londres cerró a 9,020 dólares desde los 9,080 dólares del cierre del martes.

El metal, usado en electricidad y construcción, tocó un mínimo de una semana de 8,900 dólares la tonelada el lunes y se mantiene más de 10% por debajo del máximo histórico de 10,190 dólares la tonelada alcanzado en febrero.

"El principal tema es el del FOMC (Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal), que se espera para el final del día, y la conferencia de prensa", dijo el analista Stephen Briggs de BNP Paribas.

Tras el cierre del cobre en Londres, la Reserva Federal de Estados Unidos dejó estables las tasas de interés y dijo que la recuperación económica sigue a un ritmo moderado, aunque algo más lento que lo esperado.

El mercado de cobre refinado anotó un superávit de 18,000 toneladas en marzo, informó este miércoles el Grupo Internacional de Estudios del Cobre (ICSG por su sigla en inglés). El balance aparente de cobre refinado en el primer trimestre mostró así un déficit de producción de 33,000 toneladas.

El plomo subió a 2,544 dólares desde los 2,460 dólares del martes.

El zinc avanzó a 2,253.5 dólares desde los 2,212 dólares de la última jornada.

El níquel cayó a 22,150 dólares la tonelada desde los 21,900 dólares de la pasada jornada.

El aluminio avanzó a 2,549 dólares desde los 2,541 dólares del martes.

El estaño cayó a 25,345 dólares desde los 25,450 dólares de la última jornada.