El cobre cerró estable este jueves tras datos que mostraron que la economía estadounidense se desaceleró más de lo esperado en el primer trimestre y que los pedidos de beneficios por desempleo subieron inesperadamente, contrarrestando los efectos de la baja del dólar.

El referencial del cobre en la Bolsa de Metales de Londres cerró en 9,320 dólares la tonelada, desde los 9,321 dólares al cierre del miércoles.

El metal, usado en electricidad y construcción, está 8% por debajo del máximo histórico de 10,190 dólares la tonelada alcanzado en febrero.

"El cobre está teniendo problemas para escalar", dijo Arne Lohmann Rasmussen, analista de Danske Bank.

"Las cifras del PIB fueron ligeramente más bajas de lo previsto y creo que la gente está un poco preocupada por las señales de que los indicadores de la recuperación global apuntan a la baja. Pero, como Bernanke dijo ayer, tomará tiempo", agregó.

La economía estadounidense creció menos de lo esperado en el primer trimestre, ya que los mayores precios de los alimentos y la gasolina frenaron el gasto del consumidor e impulsaron una medida amplia de inflación a su ritmo más intenso en dos años y medio.

Los datos de este jueves también mostraron que los pedidos de beneficios por desempleo en Estados Unidos subieron inesperadamente la semana pasada a su mayor nivel desde enero.

El dólar cayó este jueves a un mínimo de tres años contra una cesta de divisas, ante la intención de la Reserva Federal de mantener las tasas de interés de Estados Unidos cerca de cero y por datos de crecimiento y empleo del país más débiles de lo previsto.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo el miércoles que el banco central no está apurado en reducir su amplio respaldo a la economía de Estados Unidos y que las tasas de interés se mantendrán bajas por un periodo prolongado de tiempo.

Entre otros metales, el zinc cerró en 2,247 dólares, respecto a 2,240 dólares.

El aluminio terminó en 2,767 dólares por tonelada, desde 2,743.50 dólares. Más temprano, el metal escaló 1%, a 2,778.80 dólares la tonelada, su mayor nivel desde agosto del 2008.

El níquel finalizó en 26,850 dólares, contra 26,630 dólares, tras alcanzar un máximo de dos semanas de 27,000 dólares más temprano.

El estaño se transó en 32,050 dólares, frente a 31,995 dólares.

El plomo cotizó en 2,491 dólares, desde 2,498 dólares.