El cobre subió este martes tras una serie de sólidos datos económicos de Estados Unidos y China, aunque los operadores se mostraron cautos antes del informe de inflación del gigante asiático del miércoles, que podría dar lugar a más ajustes monetarios.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) subió a 8,910 dólares por tonelada desde los 8,890 de la última jornada.

El metal cayó a su menor nivel desde diciembre a 8,657.50 dólares por tonelada la semana pasada.

"Es un pequeño rebote desde la ola vendedora de la semana pasada", dijo Andrey Kryuchenkov de VTB Capital.

"Las cifras de inventarios mayoristas en Estados Unidos no fueron tan malas, pero al final del día sólo nos estamos consolidando", agregó.

Los inventarios mayoristas de Estados Unidos subieron en marzo por un fuerte incremento en las ventas, lo que sugiere que la economía está creciendo firmemente.

China reportó en abril su mayor superávit comercial en cuatro meses, tras un déficit en el primer trimestre, por un récord de exportaciones por la sólida demanda global, a pesar de las primeras señales del impacto del terremoto en Japón.

Las importaciones de cobre de China cayeron 13.7%, a 262,676 toneladas en abril, frente a marzo, según datos de la aduana. Sin embargo, a la vez, los inventarios en depósitos en Shanghái cayeron 30% desde mediados de marzo.

Un éxodo de inversionistas del mercado de cobre podría alentar un declive en los precios del metal a 8,000 dólares por tonelada, antes de volver hacia niveles máximos este año, mientras se torna visible la fuerte demanda de China y Japón.

El aluminio en Londres cerró en 2,652 dólares por tonelada, respecto a 2,612 dólares en la víspera.

El níquel terminó en 24,850 dólares, desde 24,375 dólares un día antes.

El estaño operó en 29,600 dólares, frente a 29,795 dólares en la jornada previa.

El zinc se negoció en 2,173 dólares, comparado con 2,164 dólares al cierre del lunes.

El plomo cotizó en 2,335 dólares, contra 2,300 dólares.