Londres - El cobre subió este martes a máximos de siete semanas, uniéndose a un fuerte avance de los mercados financieros globales ante perspectivas de un nuevo estímulo monetario de parte de los bancos centrales, lo que ayudó a aplacar los temores sobre el impacto de la crisis de la zona euro.

Una sorpresiva alza en la actividad del sector servicios de China, que se expandió a su ritmo más rápido en tres meses en junio, también impulsó el ánimo del mercado.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres (LME por su sigla en inglés) escaló 2.5% a un máximo de sesión de 7,823 dólares la tonelada, su mayor nivel desde el 15 de mayo, antes de recortar ganancias. El cobre no operó al cierre, pero recibió como última oferta 7,818 dólares por tonelada, frente al cierre del lunes a 7,625 dólares.

"Probablemente el BCE va a reducir la tasa de interés, también China podría recortar su tasa de interés, y además existen especulaciones de que la Fed podría entrar al juego tras un decepcionante dato ISM del lunes", dijo Daniel Briesemann, analista de Commerzbank.

"Esto definitivamente está teniendo un efecto, aunque no vemos a la Fed interviniendo hasta que la economía se deteriore más", agregó.

El sector manufacturero estadounidense se contrajo en junio por primera vez en casi tres años. Esto profundizó el temor a que la recuperación se esté desacelerando, pero al mismo tiempo elevó las expectativas de más acciones de política monetaria por parte de la Reserva Federal.

Por otra parte, el frágil estado de la economía en la zona euro aumenta las posibilidades de un recorte de la tasa de interés por parte del Banco Central Europeo.

También crecieron las expectativas de un inminente recorte a la cantidad de dinero que los bancos en China deben mantener como reserva, luego de que un periódico oficial instó a la medida en una editorial de primera plana.

Rob