El precio del cobre subió el viernes porque los inversionistas anticipan un crecimiento de la demanda de China, el mayor consumidor del metal, mientras que el níquel alcanzó un máximo de seis semanas por expectativas de que el déficit en el mercado crecerá.

El cobre en la Bolsa de Metales de Londres cerró con un alza de 0.07% a 6,972 dólares por tonelada, tras haber superado en la sesión los 7,068 dólares. A comienzos de la semana, el referencial había superado la marca de 7,000 dólares por primera vez desde septiembre del 2014.

Los precios del metal rojo eran apoyados por un menor temor a una desaceleración del crecimiento de China. Los inversores consideraron que fue exagerada la reacción a las advertencias del jefe del banco central chino del jueves sobre burbujas de activos.

“El entorno industrial en general es bastante bueno en China”, dijo Hamilton.

La producción fabril de China aumentó 6.6% interanual en septiembre, lo que superó las expectativas, mientras que la inversión en activos fijos se expandió 7.5% en los primeros nueve meses del año, incumpliendo los pronósticos.

El déficit en el mercado global del níquel aumentó en agosto a 6,700 toneladas respecto del déficit de julio revisado al alza de 5,700 toneladas. En tanto, la producción del metal realizada por la minera brasileña Vale se redujo 4.3% interanual en el último trimestre.

El níquel a tres meses en la LME cerró estable a 11,735 dólares la tonelada tras tocar más temprano los 12,165 dólares, su precio más alto desde el 8 de septiembre. El metal ganó casi 0.5% esta semana, en su cuarta subida semanal.