El cobre cayó este martes, afectado por las preocupaciones de que los altos costos de la energía afecten las perspectivas de crecimiento global, mientras que el enfoque se centró en la reunión de política monetaria de la Fed que concluye el miércoles.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró en 9,545 dólares, respecto a los 9,700 dólares al cierre del jueves, antes del inicio del fin de semana largo en Inglaterra que empezó el viernes.

Sin embargo, el metal usado en las industrias de la energía y la construcción recortó pérdidas tras alcanzar un mínimo de jornada de 9,400 dólares por tonelada.

El metal ha caído alrededor de 6% desde un récord de 10,190 dólares tocado en febrero.

"Es claro que la inflación que viene junto con los altos precios de la energía no es buena para los metales básicos", dijo el analista Nic Brown, de Natixis.

Los futuros de crudo Brent pasaban a la baja este martes, en una jornada volátil, tras el declive del petróleo en Estados Unidos ante la cautela de inversores por el inicio de la reunión de política monetaria de la Fed.

Los inversores apuestan que el banco central de Estados Unidos mantendrá su política monetaria expansiva.

En tanto, las importaciones de cobre refinado de China cayeron 43% en marzo respecto al mismo mes del año pasado, debido a los altos inventarios y fuertes precios internacionales, aunque la cifra mostró un rebote desde febrero, un mes más corto por festivos.

El débil dólar también dio soporte al complejo de metales al abaratar el costo de las materias primas para los tenedores de otras monedas.

Entre otros metales, el zinc cotizó en 2,260 dólares, desde el cierre del jueves de 2,360 dólares.

El aluminio estaba en 2,747 dólares, respecto a 2,745 dólares del jueves.

El estaño cerró en 32,700 dólares.

El plomo terminó en 2,558 dólares, respecto a 2,601 dólares.

El níquel operó por última vez en 26,650 dólares, comparado con 26,900 dólares.