El cobre cayó este miércoles a su menor nivel desde mediados de marzo debido a la preocupación a que los ajustes monetarios en China, las señales de una desaceleración en Estados Unidos y los altos precios de la energía afecten la demanda del metal.

El cobre para entrega en tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cayó a 9,100 dólares, su menor nivel desde el 15 de marzo, antes de cerrar en 9,124 dólares la tonelada. El martes, el metal terminó en 9,350 dólares.

El metal usado en construcción y electricidad cayó fuertemente tras datos que mostraron una débil recuperación en la economía estadounidense, dada una brusca desaceleración en el vasto sector servicios y una menor contratación de la prevista en la empresa privada en abril.

A esto se sumó la preocupación de que China, el mayor consumidor de cobre, planee más ajustes a su política monetaria.

El cobre ha estado operando con una fuerte correlación inversa con el dólar, pero el lazo se debilitó recientemente y este miércoles tanto el metal como el dólar cayeron.

"El mercado está todavía estrecho. Hay aún un sustancial crecimiento en el mundo en desarrollo, no creemos que la historia alcista en el cobre se haya desvanecido del todo, pero claramente las condiciones en el mercado son algo más difíciles en este momento", dijo Nic Brown, jefe de investigación en materias primas de Natixis.

El aluminio cerró a 2,750 dólares la tonelada desde los 2,797 dólares del martes.

El plomo terminó a 2,455 dólares desde los 2,509 dólares del cierre anterior.

El níquel retrocedió más de 5% y finalizó a 25,825 dólares desde los 27,325 dólares del martes.

El estaño no cotizó al cierre, pero recibió como última oferta 30,950 dólares frente a los 32,300 dólares de la jornada previa.

El zinc bajó a 2,190 dólares desde los 2,245 dólares del martes.