Londres - El cobre cayó este lunes ante la decepción por la falta de avances en la resolución de la crisis de la zona euro y por temores a que China refuerce una campaña para frenar la inflación en el sector constructor, fuerte consumidor de metales.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres recibió como última oferta 7,455 dólares por tonelada, desde los 7,539 dólares del cierre del viernes, cuando subió 1.2 por ciento.

El optimismo del mercado fue afectado luego de que el Banco Central Europeo intentó poner paños fríos a un reporte de la revista alemana Der Spiegel, que aseguraba que su nuevo plan para pelear contra la crisis incluía la compra de bonos de la zona euro si sus costos de préstamo rompen ciertos niveles.

Los mercados también estaban decepcionados de que los comentarios de la canciller de Alemania, Angela Merkel, en apoyo a los esfuerzos del Banco Central Europeo en su abordaje de la crisis de la zona euro, no hayan sido seguidos de medidas concretas hasta ahora.

En China -principal consumidor mundial de cobre- los precios de las viviendas subieron en julio respecto a junio, en un segundo mes de alzas modestas que incrementó el riesgo de que el Gobierno pueda reavivar una campaña iniciada hace dos años para frenar la inflación en los precios de bienes inmuebles.

Los mercados de materias primas también se vieron decepcionados porque China, que representa 40% de la demanda mundial de cobre, demoró un muy esperado alivio monetario.

El precio del cobre en Londres, que ha retrocedido más de 27% frente a un récord de 10,190 dólares en febrero del 2011, se mantiene en un rango estrecho entre 7,300 y 7,600 dólares desde el 20 de julio.

Rob