El cobre recortaba ganancias este jueves después de que el crecimiento de la economía estadounidense se desaceleró más de lo esperado en el primer trimestre y que los pedidos de beneficios por desempleo subieron inesperadamente.

La debilidad del dólar limitaba un mayor retroceso del metal rojo.

El referencial del cobre en la Bolsa de Metales de Londres estaba a 9,390.5 dólares la onza, desde los 9,321 dólares al cierre del miércoles.

El metal, usado en electricidad y construcción, se mantenía 8% debajo del máximo histórico de 10,190 dólares la tonelada alcanzado en febrero.

"El cobre está teniendo problemas para escalar", dijo Arne Lohmann Rasmussen, analista de Danske Bank.

"Las cifras del PIB fueron ligeramente más bajas de lo previsto y creo que la gente está un poco preocupada por las señales de que los indicadores de la recuperación global apuntan a la baja. Pero, como Bernanke dijo ayer, tomará tiempo", agregó.

Los datos de este jueves también mostraron que los pedidos de beneficios por desempleo en Estados Unidos subieron inesperadamente la semana pasada a su mayor nivel desde enero.

El dólar estadounidense amplió sus pérdidas contra el euro y el yen tras conocerse las cifras de crecimiento económico y de desempleo en Estados Unidos.

Un dólar más débil hace a las materias primas más baratas para tenedores de otras divisas.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, dijo el miércoles que el banco central no está apurado en reducir su amplio respaldo a la economía de Estados Unidos y que las tasas de interés se mantendrán bajas por un periodo prolongado de tiempo.

Entre otros metales, el zinc operaba en 2,235 dólares, respecto a 2,240 dólares.

El aluminio operaba en 2,772 dólares por tonelada, desde 2,743.50 dólares.

El niquel cotizaba en 26,605 dólares, contra 26,630 dólares, tras alcanzar un máximo de dos semanas de 27,000 dólares más temprano.

El estaño se transaba en 32,275 dólares, frente a 31,995 dólares.

El plomo estaba a 2,515 dólares, desde 2,498 dólares.