El cobre tocó el miércoles los mínimos de una semana, presionado por las dudas sobre la demanda de China, pero la debilidad del dólar y las negociaciones laborales en la mina Escondida de Chile ayudaron a la recuperación de los precios tras la apertura de los mercados en Estados Unidos.

Al cierre, el cobre referencial a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres subió 0.5% a 7,256 dólares la tonelada, su máximo desde el 6 de junio, tras caer antes a un mínimo de sesión de 7,169 dólares la tonelada.

“Los indicadores del crédito en China fueron bastante débiles, las cifras de fabricación son precarias para el cobre”, observó Dan Smith, investigador de Oxford Economics. “Pero los riesgos en el suministro siguen siendo significativos, estamos muy atentos a lo que pase en Escondida”, agregó.

Los bancos chinos entregaron 1.15 billones de yuanes (179,600 millones de dólares) en créditos netos nuevos en yuanes en mayo, por debajo del pronóstico de 1.2 billones de yuanes, pero levemente sobre 1.18 billones de yuanes de abril.

La Reserva Federal de Estados Unidos cerró una reunión de política monetaria de dos días. El banco central subió las tasas de interés.

Un dólar más débil abarata las materias primas denominadas en esa moneda para las firmas no estadounidenses, lo que podría impulsar la demanda.

La minera chilena Escondida, controlada por la minera angloaustraliana BHP, entregó el lunes una respuesta formal al petitorio de los trabajadores sindicalizados, dentro de las complejas negociaciones laborales del yacimiento de cobre más grande del mundo, que el año pasado fracasaron y derivaron en una extendida huelga.

Entre otros metales básicos, el aluminio cedió 1.1% a 2,275 dólares; el zinc ganó 0.5% a 3,216 dólares; el plomo avanzó 0.4% a 2,485 dólares; el estaño bajó 1.2% a 20,875 dólares, y el níquel mejoró 2.7% a 15,625 dólares.