El cobre cayó el viernes y tocó un mínimo de dos semanas, además de anotar su mayor pérdida semanal desde abril, por preocupaciones por la desaceleración del crecimiento en China y el impacto de los aranceles de Washington contra Pekín.

El presidente estadounidense Donald Trump anunció fuertes aranceles sobre importaciones chinas por 50,000 millones de dólares el viernes, a lo que Pekín amenazó con una respuesta proporcional.

Sigue la tensión

La creciente tensión entre las dos mayores economías del mundo va a presionar más a la economía china.

Dicha economía empieza a mostrar señales de desaceleración bajo el peso de la iniciativa del gobierno de restringir las actividades de crédito que se consideren de mayor riesgo.

El índice Dólar tocó un máximo de siete meses más temprano en la jornada del viernes, en un impulso ante la debilidad del euro después de que un cauto Banco Central Europeo señaló que mantendrá las tasas de interés en mínimos históricos durante buena parte del próximo año.

El metal industrial con vencimiento a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres cerró con una baja de 2.2%, a 7,020 dólares por tonelada, luego de haber caído  a un mínimo de dos semanas de 6.996 dólares.

El metalrojo  ha bajado desde el máximo en cuatro años y medio que tocó la semana pasada.

No cumple metas

China reportó una producción industrial, inversiones y ventas minoristas más bajas de lo esperado para mayo.

Dicha situación sugiere debilidad futura si el gobierno de Pekín continúa con su control a la polución en fábricas y al gasto de gobiernos locales.

Los inventarios de cobre en almacenes monitorizados por la Bolsa de Futuros de Shanghai cayeron 1.2% en comparación al viernes pasado.