NUEVA YORK/LONDRES - El cobre escaló este martes a su mayor nivel en casi tres meses impulsado por un crecimiento mayor al esperado de China, que alentó a los mercados financieros y al euro y alivió las preocupaciones sobre un posible debilitamiento de la demanda de metales.

Sin embargo, los temores por la crisis de deuda de la zona euro limitaban el alza del metal.

El cobre referencial en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés) subió más de 1%, a 8,200 dólares la tonelada.

Más temprano, el cobre llegó incluso a un máximo de la sesión de 8,262 dólares la tonelada, su nivel más alto desde fines de octubre.

En Nueva York, el contrato para marzo subió 9.25 centavos, o 2.5%, para cerrar en 3.7295 dólares por libra, tras operar entre 3.5940 dólares y 3.7590 dólares.

En el índice de materias primas Thomson Reuters-Jefferies CRB index, el cobre tuvo el segundo mejor desempeño después del alza de 3% del aluminio.

La economía china creció 8.9% en el cuarto trimestre del 2011 comparado con el mismo período del año previo, superando una previsión de 8.7% que esperaban los economistas encuestados por Reuters, aunque el crecimiento fue el más lento en dos años y medio.

China representa 40% del consumo mundial de cobre.

"El avance de hoy se debió a los datos chinos, obviamente China es un mercado clave para los metales y cualquier cosa que pase allí tiene un gran impacto, pero estos son datos de lo que ya pasó, el mercado no debería excitarse mucho con ellos", dijo el analista de Citigroup David Wilson.

"Es bastante obvio que China ha estado recomponiendo existencias desde septiembre, atraída por precios más bajos, pero ahora la pregunta es: ¿veremos más recomposición de inventarios, o los consumidores no estarán ya inactivos, con unos volúmenes razonables?", señaló Wilson.

La debilidad del dólar frente al euro dio apoyo a los metales industriales, haciéndolos más baratos para los inversionistas fuera de Estados Unidos. El euro subió el martes por primera vez en tres sesiones impulsado por el dato de China y una mejora en la confianza del inversionista en Alemania.

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