El cobre alcanzó el viernes su nivel más alto desde mediados de 2018, impulsado por la debilidad del dólar y porque los volúmenes de inventarios sugirieron una recuperación constante de la demanda del metal.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres subió 0.8% a 6,671 dólares la tonelada, tras tocar su nivel más alto desde junio de 2018 a 6,709.50 dólares la tonelada. Los precios alcanzaron un pico por quinta sesión consecutiva.

“Los inventarios de cobre están descendiendo a un ritmo decente y los fundamentos del mercado lucen bien”, dijo Colin Hamilton, analista de BMO Capital.

La Reserva Federal de Estados Unidos develó la semana pasada una agresiva nueva estrategia para restaurar el pleno empleo y situar el índice de precios al consumidor en niveles saludables en un mundo donde la inflación débil, las tasas de interés ultra bajas y el crecimiento lento parecen haber llegado para quedarse.

Las existencias totales de cobre en los almacenes registrados en la LME alcanzaron su nivel más bajo desde diciembre de 2005 con 89,350 toneladas. Las preocupaciones por el suministro han ayudado a mantener una prima para el cobre en efectivo sobre el contrato a tres meses de alrededor de 20 dólares la tonelada.

En tanto, el oro subió más de 2%, un día después de una fuerte liquidación, ya que el dólar se depreció y la postura de la Reserva Federal reforzó las expectativas de un prolongada estrategia de bajas tasas de interés. El oro al contado mejoró 1.8%, a 1,964.88 dólares la onza.