El desplome del precio del petróleo hasta los 20 dólares a causa del parón de la actividad por el coronavirus agravó las previsiones más pesimistas de las firmas de inversión sobre su evolución a corto plazo.

La predicción más extrema la lanzó la semana pasada Paul Sankey, analista de Mizuho Securities, quien planteó que el precio del petróleo se derrumbe a cero dólares, incluso a precios negativos.

Una semana después, analistas de Citigroup actualizan sus perspectivas sobre el precio del petróleo en un informe en el que se cuestionan, en el mismo titular, si existe capacidad suficiente de almacenamiento para el excedente que podría haber de petróleo.

La firma estadounidense plantea tres escenarios, en una jornada en la que el Brent ronda los 27 dólares.  En su escenario central, rebaja a la mitad sus previsiones sobre el barril de Brent en el segundo trimestre del año, desde los 34 dólares previos hasta los 17,  por el impacto del coronavirus en la demanda mundial de crudo. La remontada llegará en el segundo semestre del año, con precios entre los 25 y los 30 dólares. En el 2021, si se cumple su proyección, el Brent promediará 30 dólares, con niveles próximos o superiores a 40 dólares al cierre del ejercicio.

El escenario bajista de Citi dibuja un panorama mucho más adverso para el precio del petróleo. En este apartado, y tras la ruptura del pacto para recortar la producción, contempla un notable exceso de oferta de crudo en el mercado debido a la pugna entre Rusia y Arabia Saudita por arañar más cuota.

Este incremento de producción unido a la caída récord prevista en la demanda por el parón provocado por el coronavirus hundiría los precios del barril de Brent por debajo de 10 dólares, sin descartar un descenso momentáneo a precios negativos si se someten a una presión excesiva a las infraestructuras de almacenamiento.

El informe de Citi concluye que a medio-largo plazo el crudo podría oscilar de entre 40 y 60 dólares, un rango en el que podrían coexistir los países de la OPEP, Rusia, la industria del shale oil y otros productores no pertenecientes a la OPEP.