Las inversiones, como cualquier cosa que uno pretenda hacer suya a lo largo de la vida, deben ser abordadas con una capacitación previa. Sin embargo, los enormes avances tecnológicos también llegaron al mundo financiero, llevando a los inversionistas a preferir el trading online, a pesar de no tener demasiado conocimiento sobre el tema en cuestión.

¿Por qué lo hacen? Es simple, comisiones más bajas y mejores retornos. En el caso de operar online, tal vez no cuente con asesoramiento ni trabajos de investigación realizados por una determinada Sociedad de Bolsa.

Aquellos que buscan emprender su propio camino en el mundo de las inversiones, especialmente en el de acciones, es fundamental conocer los procedimientos básicos para llevar a cabo las transacciones.

Orden de compra o venta: Es la Operación Madre en cualquier rubro en el mundo de las inversiones. En el caso de las acciones, cuando usted dispone comprar o vender un determinado activo de su portafolio, el momento de la implementación se realiza a través de la orden. Si usted quiere vender, el precio que le ofrezcan no tenderá a estar en la par o sobre la par ya que el comprador buscará comprar aunque sea mermando algunos centavos para lograr un interés.

En el caso de un activo, por ejemplo, una acción de Apple, las órdenes de compras son muy líquidas, por lo que el spread entre lo que pide el portador del papel y lo que ofrece el comprador tiende a ser mínimo. Por su parte, activos menos líquidos tienden a tener spreads más holgados entre el precio de compra y el de venta.

En ese sentido, hay que recordar que el precio que aparece en la pizarra cómo el último al cual se negoció una acción no necesariamente será el de la transacción. Esto se debe a que el mercado de acciones es sumamente volátil y todos buscan comprar al mejor precio. La única manera de negociar al mismo precio sería que el comprador iguale el de la oferta y que este último a su vez sea el mismo que la operación anterior.

Orden de límite: Al igual que la orden de compra o venta, la de límite también es activa, pero con una particularidad. En este caso, el inversor pone un precio máximo o mínimo que está dispuesto a vender o comprar su activo. Por ejemplo, si desea activar una orden de compra de 1000 acciones de Galicia a tres pesos cada una, ésta se moverá cuando una persona ofrezca esa cantidad a ese precio. Con esta operación, usted se asegura que comprará o venderá exactamente al precio que haya establecido, es decir, ni un centavo más ni uno menos.

Sin embargo, hay que remarcar una diferencia: si bien usted puede hacer un mejor negocio comprando con una orden de límite, las comisiones para ésta son más caras. Sumado a esto, al ser una orden que queda congelada, establecer un precio esperando la baja del activo podría se contradictorio porque la acción podría no caer a ese piso y usted estaría perdiendo la oportunidad de comprar.

Stop order: Podría traducirse esto al español como una orden de detención, pero no por cuestiones legales ni de otro tipo. En este caso, el inversor paga una prima por poner denominada stop loss, que se utiliza para determinar un precio al cual se ejecuta una orden de venta en caso de que caiga la acción. Por ejemplo, si compra una acción de Apple en 583 dólares y para cubrirse solicita un stop loss en 575 dólares; esto quiere decir que si el papel llega a caer a ese valor, automáticamente se activa una orden de venta. De este modo se corta por lo sano y no sigue aguantando la pérdida.

Todo o nada: Este tipo de orden se utiliza cuando uno compra las penny stocks –papeles de pequeñas compañías que cotizan a menos de un dólar por unidad- ya que la ganancia se da en caso de comprar a escala. Activar una orden a todo o nada (all-or-none, en inglés) significa que usted establece su deseo de comprar un determinado número de acciones o nada. En este caso, si usted coloca una compra de 200 acciones de Amazon, su transacción se activará sólo cuando una persona ofrezca esa cantidad de papeles en el mercado.

Good ‘Till Cancelled (Buena hasta ser cancelada): Es simplemente una restricción de tiempo que puede aplicarse a cualquier tipo de orden. En este caso, si usted lanza una orden apelando al Good ‘Till Cancelled tiene un plazo de 90 días para cancelar la orden de compra o venta.

Orden diaria: Este tipo de orden establece que cuando finalice la rueda de ese día, su pedido de compra o venta expirará. De este modo, deberá volver a insertar su orden al día siguiente.

fondos@eleconomista.com.mx