Se supone que debo hablar sobre commodities, sin embargo, no queda más que referenciar precios de estos últimos con mercados externos.

Ayer en la sesión de mercados accionarios, se dio un baño de sangre temporalmente. El índice del Dow Jones perdía casi 1,000 puntos, y así los robots que tienen programados algoritmos se dedicaron a soltar las vestiduras en lo que se acumuló en una liquidación en modalidad de stop, lógicamente alguien encontró otras oportunidades y llegaron los cazadores de gangas, cosa que hizo regresar un poco estos índices.

La historia anterior tiene más ciencia por supuesto, sin embargo, de este pastel esta rebanada nos alcanza para explicar por qué aun cuando los fundamentales en granos y oleaginosas muestran una cosa, el precio muestra otra, y así, el cliché de que los mercados de commodities están tomados y poseídos por especuladores es más real que el bigotito del gran Cantinflas.

Ahora bien, si nos queremos meter en el tema de buscarle con detalle, diremos que China nos trae en jaque, el jueguito que se trae hace algunos días de comprar pero no comprar maíz en Estados Unidos tienen a los comerciales y exportadores muy emocionados, el precio del maíz se afirmó y tomó más vuelo el tema cuando el departamento de agricultura de Estados Unidos confirmó un par de embarques vendidos a China.

No olvidemos que para los chinos el tema del maíz es tan político, como en algunos otros lugares que mejor no comento para no meterme en problemas, pero el tema es que los chinos a mi entender tuvieron una cosecha menor a la que reportaron, y este ciclo para ellos está arrancando lento, pues está frío y no han salido a plantar con todo lo que eso implica, así el gobierno chino no está solapando un mal cultivo nuevamente y ya mandó emisarios para tener un plan B en caso que las cosas salgan mal esta campaña.

Así, muy rápidamente la amenaza de los chinos y la compra de maíz hace que el mercado todo se mantenga firme, los elevadores de granos domésticos están pagando más por el maíz de entrega inmediata e incluso están perdonando el descuento que tienen por material extraño con tal de tener el grano en la mano.

Sin duda, todo lo anterior suena muy bien y hace mucho sentido, sin embargo, en el terreno de los hechos, el maíz estadounidense que en el agua va, necesita entrar a China, y eso es otra fiesta.

La autoridad podría decidir desviar los embarques y hacer las revisiones en algún otro país cercano, con lo que el maíz que va a China, pero no llega cambiará el orden de esta firmeza, misma que es heroica ante la realidad de lo que sucede en los mercados externos.

Terminemos de platicar sobre los chinos y digamos que si andan de compras en maíz, están por otro lado cerrando la puerta a las importaciones de aceite de soya argentino y entre estos dos se produce un comercio brutal, los chinos compran mucho aceite de soya y los argentinos son el proveedor número uno.

Lógicamente los chinos están parando las compras por que los argentinos están también cerrándoles la puerta a los artículos chinos en Argentina, la autoridad austral está jugando con fuego, pues en el afán de proteger la industria doméstica, cierra la puerta a importaciones no sólo chinas, y lo que sigue es que algún influyente diga que defenderá la industria como un perro, cosa que en un mundo global tiene implicaciones muy negativas.

Con esta maniobra, China está buscando hacerlos entrar en razón, veamos y veremos lo que sucede.

Ahora bien, con lo anterior descrito, y ante la volatilidad vivida, respecto de ella, ¿estás en buenas manos?

aochoa@rjobrien.com