Las autoridades chinas aprobaron el martes el plan de conexión entre las bolsas de Hong Kong y Shenzhen, un mecanismo que estaba previsto que empezara a operar a principios de año y que se retrasó a la espera de que los mercados diesen más garantías de estabilidad.

El programa Shenzhen-Hong Kong, cuya adopción inminente anticiparon las autoridades chinas, fue aprobado este martes por el Consejo de Estado, anunció el primer ministro, Li Keqiang.

El plan permitirá a los accionistas internacionales la compraventa de un número limitado de títulos en la Bolsa de Shenzhen, a través del de Hong Kong y viceversa.

Li consideró que la conexión ayudará a los inversionistas a compartir más dividendos del crecimiento económico de China y Hong Kong y a promover una cooperación más cercana entre ambos mercados, mientras se apuntala el rol de Hong Kong como centro financiero internacional . Añadió que la apertura es una parte clave de la China moderna .

Por su parte, el aparato regulador de las bolsas chinas indicó que la fecha de puesta en marcha del plan será emitida en su momento adecuado este año, después de que se completen las preparaciones técnicas y las regulaciones.

Aunque el vínculo Shenzhen-Hong Kong iba a ser inaugurado en un principio a finales del 2015, su ejecución se pospuso a comienzos del 2016 porque los preparativos no estaban terminados. Entonces la conexión volvió a retrasarse hasta la segunda mitad de este año para dar tiempo a las bolsas chinas a recuperarse, aunque no del todo, de la debacle sufrida durante el verano del 2015.

El nuevo esquema de conexión espera atraer gran atención de los inversionistas internacionales, con la Bolsa de Shenzhen como el segundo de China después del de Shanghai y dominado por las empresas tecnológicas.

La conexión entre las bolsas de Hong Kong y Shanghai generó transacciones por valor de 2 billones de yuanes (309,100 millones de dólares) en su primer año de funcionamiento.