Mientras que para algunos la próxima llegada de una nueva Bolsa de valores al mercado mexicano será algo positivo, pues traerá mayor competencia, para otros es algo completamente inútil, que no hará crecer al mercado bursátil mexicano.

Con el inicio de operación de una segunda Bolsa de valores en México se corre el riesgo de fragmentar el mercado en dos lugares de negociación y dar pie a una competencia inútil , concluye el estudio ¿Siempre es buena la competencia? Evaluación de tres casos del sistema financiero en México , elaborado por la Fundación de Estudios Financieros (Fundef).

La política pública de abrir una segunda Bolsa no solucionará el problema estructural del mercado de valores y se tendrá una competencia que hemos llamado inútil porque resultará en mayores costos e ineficiencias para los participantes y los inversionistas , aseguró en entrevista Jorge Sánchez Tello, economista de la Fundef.

El estudio del centro de investigación independiente sobre el sistema financiero, con sede en el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), advierte que la competencia no va a cambiar las condiciones de oferta y demanda, ni el comportamiento de los intermediarios colocadores.

Será más complejo

Agrega que aumentará la complejidad operativa porque la formación de precios se dará en dos lugares, por lo que la vigilancia de mercado será parcial y más difícil. La autoridad tendrá que analizar un modelo de protección para el inversionista.

Sánchez, uno de los responsables de elaborar el estudio, explicó que todavía hay incertidumbre sobre cómo se va a operar con dos bolsas. Las empresas actualmente listadas en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) tendrán que contar con los incentivos para permanecer en una o en otra, por lo que el mercado se dividirá en dos.

En septiembre del 2015, Central de Corretajes solicitó autorización a la Secretaría de Hacienda para crear la Bolsa Institucional de Valores (Biva). Éste será el segundo centro bursátil en el país, que presumiblemente iniciará operaciones a finales de este año, ahora está en espera de recibir la concesión que podría anunciarse durante este mes.

No hace falta

Sánchez reiteró que bajo las condiciones económicas actuales no es necesario una segunda Bolsa de Valores en el país porque la competencia no siempre y no necesariamente resuelve los problemas estructurales de un mercado.

Reconoció que aunque la BMV es un monopolio, no actúa por sí misma, porque la Comisión Nacional Bancaria y de Valores impone los precios y las reglas del juego. Si la BMV fijara sus precios y éstos fueran altos, ahí sí tendría razón de ser la existencia de dos o tres bolsas para que éstas sean competitivas, por eso no le veo mayor beneficio a la segunda Bolsa, porque los precios los va a seguir determinando la autoridad regulatoria , acotó el economista en el Fundef.

Incentivar a empresas

Jorge Sánchez reiteró que una nueva Bolsa no va a generar el boom de empresas cotizando en ambos centros bursátiles. Esto será complicado mientras no se atiendan temas regulatorios y económicos del país.

Estamos acostumbrados a ver la competencia desde el lado de la oferta, quienes ofrecen un servicio, pero existe la otra parte que es la demanda, quienes lo utilizan. En México la BMV tiene más de 100 años y habrá que cuestionarnos por qué las empresas no cotizan en la Bolsa , expuso.

Por lo que consideró la importancia de crear los incentivos para motivar a las empresas a listarse o financiarse en el mercado accionario. Al mismo tiempo, impulsar la cultura financiera para que las compañías conozcan las ventajas de participar en el mercado de valores.

Sánchez Tello aseguró que a México todavía le falta camino por recorrer antes de aspirar a tener un mercado accionario como el de Estados Unidos, donde hay más de 5,200 emisoras listadas en el mercado accionario; Canadá con más de 3,200 o en Brasil con 349. La Bolsa mexicana apenas suma 144 empresas.

judith.santiago@eleconomista.mx