Cancelar las obras del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) tendría un efecto negativo en los mercados financieros, fue una de las conclusiones del dictamen técnico sobre la construcción de la terminal aérea, presentado el pasado viernes por el equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

“Detener esta obra y construir dos pistas y un nuevo aeropuerto en la Base Aérea de Santa Lucía tendría posiblemente un impacto negativo en los mercados financieros”, expuso el futuro secretario de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, al dar lectura al documento.

Explicó que además “implicaría negociaciones con acreedores y contratistas y costos que tendrían un impacto considerable en el presupuesto del 2019, por aceleración en el pago de los compromisos financieros”.

Entre el 2016 y el 2017, el Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) emitió deuda verde en los mercados internacionales por un total de 6,000 millones de dólares para financiar las construcción de la nueva terminal aérea, la cual está garantizada por la Tarifa de Uso Aeroportuario (TUA) del actual aeropuerto.

La segunda emisión por 4,000 millones de dólares fue reconocida por el Climate Bonds Initiative, una organización que promueve el financiamiento verde en el mundo, por ser la colocación más grande registrada a nivel mundial.

En la oferta de los bonos verdes, que financian proyectos respetuosos con el ambiente, participaron 750 inversionistas, entre ellos Afore Sura. Otros tomadores de papel provinieron de América Latina, Estados Unidos, Europa y Asia.

También se colocó un Fideicomiso de Inversión en Energía e Infraestructura (Fibra E), por 30,000 millones de pesos en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) a finales de marzo de este año, fue una de las emisiones más grandes registradas en el mercado local e igualmente está garantizado con los flujos del actual aeropuerto internacional.

Gran interés

Tanto la emisión de deuda como del fideicomiso fueron tomados por inversionistas locales y extranjeros como fondos de pensiones públicos y privados, aseguradoras, entre otros.

Sólo en el Fibra E, las afores Inbursa, Pensionissste, Profuturo y XXI Banorte comprometieron inversiones por 13,500 millones de pesos del fondo de ahorro para el retiro de los trabajadores mexicanos.

Tras el anuncio de que el destino de la terminal aérea se decidirá a través de una consulta o encuesta pública, los títulos del Fibra E del NAIM cerraron sin cambios en la sesión del viernes en la BMV. Desde el lanzamiento de este vehículo, su cotización se ha mantenido en 100 pesos por unidad, que fue el precio inicial de venta.

Por otra parte, el dictamen técnico, dado a conocer el pasado viernes, difundió que a la fecha se han obtenido recursos por 197,000 millones de pesos que provienen de la emisión de deuda verde en mercados internacionales y del Fibra E en la BMV, también garantizada por el cobro de la TUA de aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

Además de otros 20,000 millones de pesos de una línea de crédito aún no ejercida de Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, más otros 28,000 millones de pesos de recursos fiscales.

“Se tiene, por tanto, una liquidez de 139,000 millones de pesos que permitiría, en caso dado, continuar las obras hasta el primer semestre del 2020”, detalló el documento.

Agrega que por las obras realizadas a la fecha se han invertido 60,000 millones de pesos y se han comprometido, más no desembolsado, 120,000 millones y, por comprometer, 105,000 millones, según información del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, entidad encargada de la construcción del NAIM en Texcoco, Estado de México.

El dictamen técnico expone que el proyecto de la terminal aérea, que tiene un avance de obra de 31%, estaría listo hasta el 2023 y no en el 2020 como se había informado oficialmente. Menciona que el costo se ha incrementado en forma desproporcionada, al pasar de 169,000 millones de pesos anunciados en el 2014 a 300,000 millones de pesos estimados actualmente.

Advierte, además, que el costo por cancelar la construcción del NAIM significaría alrededor de 100,000 millones de pesos, de los cuales 60,000 serían por las obras realizadas y 40,000 por gastos no recuperables de contratos firmados.

En marzo pasado, el director general del GACM, Federico Patiño, declaró que de cancelarse las obras de la nueva terminal aérea, la reputación de México estaría en riesgo y perdería la confianza de inversionistas extranjeros para obtener créditos.

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