El mercado accionario mexicano tuvo una primera reacción positiva al conocer que la calificadora Moody’s había aumentado la calificación de la deuda soberana desde Baa1 a A3 , con perspectiva estable, lo que llevó al Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) a terreno positivo hasta los 40,438 puntos. Sin embargo, no tuvo la fuerza para mantenerse arriba y tuvo un regreso hasta los 39,880 puntos, quedando con una pérdida de 204.6 puntos, equivalente a -0.51 por ciento.

Si bien la calificación de Moody’s es positiva para el país, sobre todo porque alcanza el mejor nivel de su historia y supera las calificaciones que tienen otros países emergentes, la BMV no reaccionó, posiblemente porque la calificación estuvo basada en expectativas de un mejor desempeño de la economía apoyada por la aprobación de diversas reformas estructurales. Habría que esperar a conocer primero las leyes secundarias, o que la economía empiece a mostrar signos de recuperación para que se diera esta calificación, ya que de no alcanzar los objetivos, lo más fácil para las calificadoras será volver a bajarle la calificación al país. Lo que necesitan los empresarios e inversores es confianza y hechos que demuestren que la economía se está recuperando, porque no es posible que la noticia no haya mantenido las ganancias en la Bolsa de México.

Análisis Técnico

El rebote que presentó ayer el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) a máximos de 40.438 puntos no tuvo la fuerza para mantenerse al alza, presentando un regreso de 558 puntos y cerrar en 39.880 puntos, con una pérdida de 204,6 unidades, lo que provocó que el RSI cayera a niveles de sobre venta hasta 31.0 puntos. Sin embargo, se mantiene la tendencia bajista en el IPC, con MACD y estocásticos negativos, con un próximo soporte en 39.680 puntos, aunque reiteramos que en cualquier momento puede rebotar.

*MetAnálisis

[email protected]