A falta de un mes y medio para que empiecen formalmente las negociaciones entre Londres y Bruselas para pactar la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE), la Comisión Europea ha empezado a apretar las tuercas a la City de Londres.

El Ejecutivo comunitario aseguró el jueves que en junio lanzará una propuesta legislativa que incluirá un refuerzo de la supervisión de las cámaras de Compensación de valores financieros relevantes para la UE.

Y advirtió que entre los nuevos requisitos podrían incluirse el traslado de ciertas operaciones a territorio comunitario.

Las cámaras de Compensación son piezas clave en el sistema de cañerías de los mercados capitales. Cuando una operación de compraventa de valores se cruza, el intercambio efectivo del dinero se realiza en esas cámaras.

Su rol es poco conocido pero crucial: si entre el momento en el que se cruza la operación y se ejecuta el pago, el comprador o el vendedor incumplen su compromiso, la Cámara de Compensación se hace cargo del desfalco.

Aunque estas tienen un elaborado colchón para limitar riesgos, si una de estas cámaras sistémicas quebrara, se produciría un gran terremoto financiero.

Ahora mismo, la gran mayoría de operaciones financieras denominadas en euros se liquida en la City de Londres, donde en estos momentos todavía se aplican las directivas comunitarias. Sólo en el mercado de derivados, las cámaras de Compensación con sede en Londres liquidan diariamente operaciones con un valor nacional de 850,000 millones de euros, tres cuartas partes del total.

Pero cuando Reino Unido salga de la UE se convertirá en un país tercero, y en Bruselas y Frankfurt (sede del Banco Central Europeo) están incómodos con tener un centro neurálgico clave para la estabilidad financiera fuera de su supervisión directa.

De ahí que ahora planteen una legislación que reforzaría el control europeo de las cámaras de Compensación situadas en países terceros.