Los 27 líderes de la Unión Europea aprobaron, en una breve cumbre en Bruselas, las directrices que regirán el Brexit, un mes después de que la primera ministra británica Theresa May lanzó oficialmente el proceso el 29 de marzo.

Debido a que las negociaciones comenzarán poco después de las elecciones adelantadas, el 8 de junio, los efectos en los mercados globales todavía no se resienten de manera importante; sin embargo, los inversionistas ya toman sus precauciones.

Analistas coinciden en que en lo que se define la nueva política económica de May en el Reino Unido aunado con los procesos electorales que se viven en Europa, en el corto plazo se espera una mayor incertidumbre en la zona, pero sin que se vea una afectación importante en la región y mucho menos para México.

Mariana Ramírez, responsable del área de Análisis económico de Ve por Más, prevé que el proceso del Brexit cumplirá los dos años que se tienen como plazo y conforme vayan evolucionando las negociaciones la incertidumbre irá disminuyendo, aunque prevé que los efectos serán limitados en los mercados globales y mucho más focalizados en la región.

Conforme vayan evolucionado estas negociaciones se verán los efectos más claros en los mercados que desde nuestro punto de vista tendrían efectos limitados en términos globales y efectos mucho más focalizados en la región. Hay que estar atentos para ver cómo se van desarrollando; sin embargo, hemos visto que desde el inicio de la activación del artículo 50 del Tratado de Lisboa, la libra sí ha reflejado cierto temor con caídas de 0.3% que tampoco son muy fuertes como cuando se dio la noticia del Brexit, pero podría estar presionada explicó.

La analista recordó que entre los puntos más importantes de la negociación y ante los cuales los mercados están muy atentos son el tema de un cobro por la salida que se le imponga a Reino Unido; las discusiones comerciales sobre si se incorporará o no algún tipo de arancel a este país; la reglas que se van a tocar en el mercado laboral y, finalmente, saber qué va a pasar con el tránsito de personas.

Ramírez señaló que a México difícilmente le afectará el Brexit, ya que el intercambio comercial que tiene el país con la eurozona es bajo; por ende, lo que puedan percibir los mercados ante una complicación en las negociaciones no tendría un impacto importante.

Por su parte Bendreff Desilus, profesor de la Facultad de Negocios de la Universidad La Salle, comentó que el Brexit traerá consigo mayor cautela en las inversiones, pero tomando en cuenta que la relación de México con Reino Unido no es tan grande las repercusiones serán muy poco significativas y visibles.

Cuando una situación así pasa, lo que sucede es que los mercados se protegen y protegerse quiere decir que no invierten tanto y eso va a disminuir el flujo de capital incluso hacia Reino Unido , dijo el especialista.

Tomando en cuenta el flujo de capital que tiene México con Reino Unido esta separación a México no le va a pegar tanto, el problema es que puede haber un contagio y disminuyan las inversiones .

El investigador indicó que el Brexit podría representar una buena oportunidad para nuestro país, ya que, aprovechando el momento, podrían abrirse lazos comerciales con los británicos.

Obviamente los países europeos no le van a dar a Reino Unido un trato tan libre porque si no los otros países van a querer salirse igual, entonces le tienen que mostrar: si te fuiste no te va ser tan fácil, por lo que tendrán que ver que si se le cierra una puerta se le pueden abrir otras y es donde México puede decir:‘¡Aquí estoy!’ , finalizó.

alba.servin@eleconomista.mx