El crudo Brent inició la semana con el pie derecho al ganar 0.27% a 119.10 dólares el barril, con lo que el diferencial frente al referencial estadounidense, el WTI, se amplió hasta un récord de 21.80 dólares.

El WTI finalizó con una pérdida de 2% a 97.30 dólares el barril, golpeado por un nuevo recorte en la calificación crediticia de Grecia por parte de S&P.

De acuerdo con especialistas, el alza en los precios del Brent es un reflejo de las preocupaciones por los conflictos geopolíticos, en especial los que se viven en Medio Oriente.

A los conflictos en Libia, que han generado una fuerte caída en su producción manteniendo presionados los suministros en la región, se le suman los enfrentamientos armados en Siria.

Además, ayer Royal Dutch Shell impulsó aún más los precios del Brent al indicar que deberá reprogramar los embarques de petróleo Bonny Light (un tipo de crudo usado en las refinerías de Europa y EU), debido a los derrames e incendios provocados por saboteadores en su oleoducto Trans-Niger, en Nigeria.

En tanto, los precios del WTI han sido afectados por los altos inventarios comerciales en EU, en especial en el centro clave de Cushing, Oklahoma, el principal punto de entrega de los contratos estadounidenses.

Cabe destacar que cuando las existencias son elevadas en Cushing, se afecta negativamente el precio del contrato de más pronta entrega. Asimismo, este centro de entrega se ha visto saturado por el flujo de dos oleoductos de Canadá.

De igual manera, la desaceleración en la economía estadounidense ha mantenido presionada la cotización del WTI.

En días pasados los precios del crudo subieron con fuerza luego del fracaso de la última reunión de la OPEP, en la que no se llegó a ningún acuerdo sobre un posible aumento en la cuota de producción de petróleo, que se mantiene sin cambios desde el 2008.

Sin embargo, tras el fracaso de la reu­nión, el viernes fuentes indicaron que Arabia Saudita, el mayor productor de la OPEP, aumentará su producción de petróleo a 10 millones de barriles por día en julio.

Lo anterior como medio para reafirmar su jerarquía a los países que se opusieron a un alza en la producción, así como por expectativas de que la demanda por el combustible aumentará en los próximos meses, y de no ser cubierta, los precios podrían dispararse poniendo en riesgo la recuperación de la economía global.

Hoy habrá que esperar el reporte de las existencias comerciales de EU, que dará a conocer el API. De acuerdo con sondeos, al cierre de la semana pasada los inventarios habrían caído en 1.5 millones de barriles, debido a un descenso en las importaciones, lo cual podría impulsar al WTI.