El petróleo Brent caía este miércoles desde un máximo de cinco semanas, en medio de preocupaciones por la salud de las economías de Europa y Estados Unidos y ante el avance del dólar, tras un reporte sobre inflación en el país norteamericano.

En tanto, el petróleo estadounidense fluctuaba en dirección opuesta y escalaba tras un informe que mostró una caída mayor a la esperada de los inventarios de crudo, aunque algunos analistas dijeron que el entusiasmo duraría poco.

El crudo Brent perdía 1.36 dólares por barril a 118.80 dólares.

El petróleo estadounidense retrocedía 94 centavos, a 98.43 dólares.

Operadores atribuyeron parte de la debilidad del Brent a las ventas antes del vencimiento del contrato de julio en la jornada.

La inflación subyacente al consumidor de Estados Unidos se aceleró en mayo a su mayor ritmo en casi tres años, y una cifra sobre la actividad manufacturera regional se contrajo durante este mes, resaltando los vientos en contra que enfrenta la economía.

Bajo estas circunstancias, la Reserva Federal de Estados Unidos podría aumentar sus tasas de interés más pronto que tarde.

"Los datos de manufactura de Nueva York renovaron las preocupaciones por la desaceleración de la economía y el problema de la deuda griega se está agudizando, lo que presiona al euro y fortalece al dólar", dijo Gene McGillian, analista de Tradition Energy en Stamford, Connecticut.

Los ministros de la zona euro fracasaron el martes en alcanzar un acuerdo sobre cómo es que los tenedores privados de la deuda griega deberían compartir los costos de un nuevo rescate, poniendo el eje de la atención en los líderes de Alemania y Francia, para que arreglen más adelante esta semana.

El euro cedía 1% contra el dólar este miércoles, mientras que la moneda norteamericana se fortaleció en más de 1% frente a una cesta de monedas.

Un reporte de la Administración de Información de Energía (EIA por su sigla en inglés) de Estados Unidos mostró que las existencias de crudo cayeron más de lo esperado la semana pasada, mientras que las reservas de gasolina aumentaron menos de lo previsto y las de destilados bajaron inesperadamente.